Economía

'Los más críticos con el Estado son los primeros en la cola para pedir dinero público'

No sólo remueve los cimientos que hasta ahora sustentaban el sistema financiero, sino que la crisis internacional acarrea otras "consecuencias políticas" que, además, ya se están reflejando, como la "huida" de quienes defendían -antes de que estallaran los excesos financieros cometidos- los mecanismos de autorregulación y rechazaban de plano la intervención del Estado.

el 15 sep 2009 / 18:40 h.

C.Campos / M.J. Fernández

No sólo remueve los cimientos que hasta ahora sustentaban el sistema financiero, sino que la crisis internacional acarrea otras "consecuencias políticas" que, además, ya se están reflejando, como la "huida" de quienes defendían -antes de que estallaran los excesos financieros cometidos- los mecanismos de autorregulación y rechazaban de plano la intervención del Estado.

Paradojas de la vida, son precisamente "los más críticos con el papel del Estado los primeros que están en la cola pidiendo dinero público", apostilló ayer el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, en la Conferencia-almuerzo organizada en Sevilla por El Correo de Andalucía y patrocinada por Cajasol.

En cifras, el esfuerzo realizado por el conjunto de países de la Unión Europea se traduce en 1,9 billones de euros. Es la cantidad que han puesto "a disposición de la recuperación del sistema financiero europeo", enfatizó Almunia, quien tildó de "extraordinariamente generosos" los avales públicos del Gobierno español para las empresas.

Los primeros problemas empezaron a manifestarse en el sistema financiero -dijo- y las respuestas para éste ya están encima de la mesa, aseveró.

Sin embargo, también tuvo un recuerdo para algunos desfases que tachó de "insoportables" desde el punto de vista ético y de "irracionales" bajo el prisma económico, al recordar las remuneraciones de ejecutivos, "casos escandalosos", que han degenerado en "incentivos negativos", esto es, ya no sólo se prima cuando las entidades han ganado, sino también se han llevado dinero los directivos -cantidades estratosféricas- cuando han ido a la bancarrota. Algunos fiscales en EEUU, no obstante, han abierto procesos contra algunos gestores, comentó.

Almunia recordó los principios aprobados en la declaración final de la reciente cumbre del G-20 en Washington (en la que también se instó a poner coto a esas remuneraciones) basados, en la transparencia y una mayor regulación porque, como insistió, "la era de la no regulación en la que la confianza lo era todo, se ha acabado", si bien advirtió de los efectos nocivos de un exceso de control. "No hay que pasarse de frenada", en alusión a una regulación excesiva o incorrecta.

La codicia y la avaricia, pecados capitales, y el desenfreno fueron los causantes de la crisis, y borrar todo esto de un plumazo, admitió, va a ser difícil.

Nunca más una crisis financiera como ésta. Éste es el lema de la cumbre de Washington que Almunia consideró que "hay que traducir en hechos". En ese encuentro, relató el comisario, se planteó la siguiente reflexión. "Hemos discutido de crisis financiera, ahora de la económica y la siguiente, y la que hay que anteponer, es la crisis social". Ésa que toca de cerca a las familias y que tiene uno de sus exponentes en el aumento del paro, cuyo impacto ha sido más acusado en España.

  • 1