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Los mercados exigen a Rajoy reformas "radicales y sorprendentes"

La agencia de calificación Fitch avisa de que la nota de España bajará si no ataja el déficit con nuevas medidas de austeridad.

el 22 nov 2011 / 10:15 h.

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Angela Merkel, junto a Mariano Rajoy en abril de este año en Berlín.

No sólo la canciller alemana, Angela Merkel, mete presión con un telegrama para que emprenda “reformas rápidas” al electo Mariano Rajoy: los mercados, substanciados en el banco británico HSBC y la agencia de calificación Fitch, e incluso en el periódico Financial times –en un artículo que comenzaba con las palabras "No hay tiempo para fiestas"– indicaron ayer a quien será presidente de España en pocas semanas lo que tiene que hacer para que no se hunda la agobiada economía española, que ayer colocó 3.000 millones de euros en letras del tesoro a interés de usurero, con la prima de riesgo en 463,2 puntos.

El más importante de estos consejos interesados, por cuanto incumplirlo es garantizarse una rebaja en la calificación, llegó de la mano de la agencia Fitch, que de momento sitúa a España con la nota AA- con perspectiva negativa, lo que equivaldría en un símil escolar a un notable alto para un alumno que ha pasado la clase mirando por la ventana y puede suspender de golpe.

La agencia de calificación estima que el futuro Gobierno tendrá que aprobar “medidas adicionales de austeridad” para cumplir los objetivos de déficit y le recomienda, como Merkel, que aproveche su mayoría absoluta para proponer un “ambicioso y radical” programa de reformas estructurales.

De este modo, Fitch apunta que para tranquilizar a los mercados y reducir la deuda habría que “sorprender positivamente” a los inversores.

De todas maneras no todo son apremios: Fitch destaca el compromiso de España con la disciplina fiscal, lo que situará la deuda pública en un máximo del 72% del Producto Interior Bruto (PIB), un nivel “sostenible”. La deuda de Italia estaba muy por encima, en el 110%, antes de que la intervinieran los mercados.

No obstante, la calificadora advierte de que los riesgos siguen siendo son altos y han aumentado con la intensificación de la crisis en la eurozona. España prevé recortar este año su déficit al 6% del producto interior bruto (PIB), para alcanzar el 3% en 2013.

Fitch advirtió ayer con  una larga perífrasis de que puede rebajar la nota de España: “El incumplimiento de los objetivos de reducción de déficit añadiría presión sobre la calificación, así como si el crecimiento de la economía fuera más débil de lo esperado o aumentaran más de lo previsto los costes de recapitalización de la banca”. Un recado para que Rajoy no titubee a la hora de afrontar recortes (reducción del déficit), cumpla previsiones (si el crecimiento de la economía fuera más débil de lo esperado) y no aumente el dinero público que requieren bancos y cajas (costes de recapitalización de la banca).

La agencia también indica, dos días después de las elecciones, el déficit de las comunidades autónomas como el principal riesgo para los planes de consolidación fiscal de España, ya que el déficit agregado de las autonomías en los seis primeros meses del año era ya del 1,2% del PIB, sólo un poco por debajo del objetivo para el conjunto del año.

La agencia deja planear en su perspectiva negativa sobre la economía española la posibilidad de un rescate por parte del BCE (Banco Central Europeo), el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera o el FMI (Fondo Monetario Internacional).

Mientras Fitch insiste en controlar el déficit fiscal, el servicio de estudios del HSBC incide en que la receta de la austeridad puede acabar matando de hambre a la gallina de los huevos de oro. En este sentido reclamó al ganador de las elecciones “más claridad” sobre los planes de consolidación fiscal que pretende adoptar su Gobierno, al mismo tiempo que advertía de que una mayor austeridad se traducirá en una “prolongada recesión”.

En un informe sobre las elecciones, la entidad destaca que el programa del PP establece “objetivos ambiciosos” para la reducción del déficit y la deuda, la creación de empleo y los cambios estructurales, pero los detalles no están definidos.

En concreto, el HSBC recuerda que los mercados están “claramente preocupados” por el sector bancario español, su reestructuración y su exposición al sector inmobiliario, por lo que considera “crucial” que el PP ofrezca más detalles sobre qué piensa hacer en este campo.

La entidad apunta que el PP ha prometido acelerar reformas estructurales tan necesarias como la negociación colectiva o la del mercado laboral, que permitirá facilitar la contratación y el despido, algo esencial para lidiar con los problemas de competitividad de la economía española.

Además, le reclama que presente cuanto antes los presupuestos para 2012. En este sentido, señala que la falta de detalles sobre los planes presupuestarios del futuro Gobierno hacen difícil realizar cambios significativos en las previsiones fiscales y de crecimiento. A la espera de conocer más detalles sobre lo que piensa Rajoy, prevé que la economía se contraiga en el cuarto trimestre del año y crezca sólo un 0,3% en 2012.

Sin embargo, la entidad dice que está claro que habrá “más austeridad” con el gasto reducido al mínimo inmediatamente y, particularmente, con recortes de los salarios y del empleo en el sector público. “Esto debilitará la confianza de los consumidores y dañará su nivel de gasto, que se ha mantenido sorprendentemente optimista”, añade.

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