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Los milagros de Palop

Su gran actuación ante el Getafe es una más en la larga lista del portero sevillista, protagonista fundamental en los éxitos nervionenses.

el 11 feb 2010 / 20:34 h.

Está claro que Andrés Palop tiene un sitio predilecto reservado en la historia del Sevilla FC, pero sus últimas actuaciones hacen incluso que el sevillismo se pregunte si al que tienen delante de sí mismos defendiendo su camiseta, si el portero que evita los goles de los mejores delanteros del mundo día sí y otro también es el mejor jugador de la historia del club. Un sitio entre los elegidos, cuando menos, lo tiene asegurado, y cada vez aporta más argumentos para resistir cualquier debate que se le ponga por delante. Su palmarés con el Sevilla es brillante como el de cualquiera, si bien es verdad que la Liga sigue siendo la asignatura pendiente, si acaso, del gran Sevilla contemporáneo. Por lo demás, nadie ha hecho lo que él. Ha ganado cinco títulos asumiendo un protagonismo indudable y, en algunos casos, único.

Es el caso de la Copa de la UEFA de 2007. En aquella temporada no sólo fue fundamental en la clasificación del equipo para los cuartos de final con un gol de cabeza, sino que en la final ante el Espanyol, tras una gran actuación durante el tiempo reglamentario, se lució en la tanda de penaltis, parando tres de los cuatro ejecutados por los periquitos. Hasta la presente Copa del Rey, ese había sido su papel más sonado, pero también fue determinante en la final de este torneo en 2007, con un memorable mano a mano ante Güiza; y en la semifinal de la Copa de la UEFA de 2006 ante el Schalke, con grandes intervenciones, sobre todo en el encuentro de ida.

Aparte, montones de paradas puntuales que lo han llevado al Olimpo del sevillismo. A sus 36 años, además, está demostrando con sus actuaciones esta temporada que le queda cuerda para rato y que incluso está más que preparado para acudir como tercer portero al Mundial de Sudáfrica. Ya contó con él Luis Aragonés en la Eurocopa y Vicente del Bosque tiene razones de sobra para llevarlo a África.

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