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Los 'ninis' y los jóvenes acentúan la sangría del paro en Sevilla

Sevilla supera los 300.000 parados, con una tasa del 32,56, la más elevada desde 1997.

el 24 ene 2013 / 08:42 h.

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Un parado pide limosna en una calle de Sevilla.

Y aquí quedan los resultados de la última reforma laboral, ésa que se arbitró para frenar la sangría del paro. La provincia de Sevilla superó por vez primera en su historia el listón de los 300.000 desempleados al cerrarse 2012, año en el que Andalucía rozó el millón y medio y el conjunto del país, los seis millones. En concreto fueron 302.500 los sevillanos que buscaban y no encontraban trabajo, tras crecer en 41.100 (un 15,74%) respecto al ejercicio anterior. Lo peor de lo peor, para los jóvenes. Y el mayor de los mayores dramas, para aquellas familias con todos sus miembros sin ocupación alguna.

Son los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que muestran que, al igual que para la comunidad y el Estado, continuó la destrucción de empleo en la provincia, puesto que no sólo aumentó el paro, sino que la bajada del número de ocupados fue significativamente superior al aumento de la población activa -las personas que están en edad de trabajar y muestran disposición para ello-. Así, los ocupados cayeron en 29.100, hasta los 626.600, frente a unos activos que se incrementaron en 12.000, con 929.100, siendo, por último, 41.100 los trabajadores que pasaron a engrosar las sacas del desempleo.

Al concluir el quinto año de crisis económica, 32,56 de cada 100 sevillanos no podían trabajar, cuatro puntos más que la tasa de paro arrojada en 2011. El promedio andaluz, el 35,86%, mientras que el nacional se colocó en el 26,02%. Por detrás de las estadísticas, dramas personales y familiares. Echemos un vistazo a las series históricas de la EPA cotejadas por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, aunque teniendo en cuenta, eso sí, que ha habido múltiples cambios metodológicos. Ese 32,56% es la tasa más elevada desde el 33,18% marcado en el primer trimestre de 1997. Desde 1979, el porcentaje más alto fue del 36,61% en el tercer trimestre de 1987 y el más bajo, el 11,46% con el estreno de la propia estadística.

Al analizar el comportamiento de los distintos sectores económicos, el peor lo reveló la industria, donde el desempleo subió en los últimos doce meses el 31,32%. En los servicios lo hizo en un 7,61% y tan sólo el 3,92% en la agricultura. Este dato para el campo dista, y mucho, del gran aumento de parados que arrojaba para 2012 el registro del antiguo INEM debido tanto a la diferente metodología -la EPA es una encuesta, frente al listado de los Servicios Públicos de Empleo, el SAE en el caso de Andalucía- como a la inclusión de quienes reciben el subsidio agrario adscrito al PER, que sí constan para el INE pero no en los datos del Ministerio de Empleo. Queda la construcción. En una actividad que ya ha perdido todo lo que podía perder, al final la hemorragia no sólo se taponó, sino que su cifra de personas sin ocupación retrocedió un 32,56%. En ese sentido, hay que tener en cuenta que no pocos que trabajaban antes en empresas del ladrillo lo hacen ahora por cuenta propia, para así aprovechar las pequeñas obras de reforma y rehabilitación.

Pero hagamos una parada en el colectivo sin empleo anterior, conformado principalmente por aquellas personas que se incorporan al mercado de trabajo. Su número se incrementó un 28,67% en un año, hasta 175.000. Es decir, el 57,95% de todos los parados sevillanos corresponden, según la metodología de la EPA, a quienes rastrean su primer empleo. Y ahí se encuentran, sobre todo, los jóvenes.

Ni el INE ni el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía ofrecen datos provincializados del desempleo por tramos de edad, tan sólo de los activos. Pero para comprobar el impacto del desempleo sobre los jóvenes, sí hay cifras para el conjunto de la comunidad que hablan por sí solas: el 84,11% de los jóvenes entre 16 y 19 años no trabajan (73,93% en 2011); el porcentaje se coloca en el 61,33% para los que tienen entre 20 y 24 años (un 50,41% en el ejercicio anterior); el 33,7% para el tramo comprendido entre 25 y 54 años; y, por último, un 28,04% para los que superan los 55 y hasta la edad de jubilación. Especialmente sangrante es la cifra de los adolescentes, quienes ni estudian, ni trabajan: los ninis.

Sigamos con la evolución de la comunidad. 194.100 andaluces se sumaron a la nebulosa laboral durante el año pasado, el 15,54% más, hasta los 1.442.600 parados, equivalentes al 35,86% de la población activa total.

En el conjunto del Estado, el desempleo aumentó en 691.700 personas en 2012 respecto a 2011, un 13,12% más. 5.965.400 personas sin trabajo, una cifra desconocida hasta ahora para la economía española. La tasa escaló al cierre del año pasado hasta el 26,02%, tres puntos superior a la arrojada en el ejercicio precedente.

Por tanto, Andalucía, cuyo porcentaje de paro tan sólo rebasó la ciudad autónoma de Ceuta, aportó 28 de cada 100 nuevos parados en España, al tiempo que aloja al 24% de los desempleados del Estado. La provincia con un porcentaje más alto es Cádiz (40,63%), seguida del 36,77% de Jáen y el 36,60% de Almería. En cambio, los menores índices correspondieron a Sevilla (32,56%) y Córdoba (34,66%).

En el capítulo de reacciones, los sindicatos andaluces lamentaron la "nefasta" política económica y laboral del Gobierno central, y la patronal CEA abogó por "un gran acuerdo económico y social, que impulse medidas para reactivar la economía y la empresa.

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