Cofradías

Los paraguas no dieron tregua en San Nicolás

La hermandad tuvo en cuenta la multitud de niños en sus filas al anunciar que no saldría

el 19 abr 2011 / 18:46 h.

Cuatro bancos formando un cuadrado dentro de la parroquia de San Nicolás anticipaban por qué La Candelaria no haría estación de penitencia: estaban repletos llenos de niños, muchos muy pequeños, que abundan en esta cofradía. Era el argumento que desde que llegaron al templo esgrimían los hermanos, que aguardaban con una temperatura insoportable dentro de la iglesia: "En esta hermandad impera la cordura", decían con cierta pena cuando aún había tiempo para una esperanza que se diluía al asomar la vista por la puerta y ver la calle repleta de paraguas.

Llevaba una hora lloviendo sin parar cuando el hermano mayor confirmó la mala noticia, a falta de diez minutos para las siete de la tarde: "Después de darle muchas vueltas y viendo cómo está la tarde, hemos decidido no hacer estación de penitencia. Llevamos muchos niños y sintiéndolo mucho no vamos a hacer estación de penitencia", dijo José María Cuadrado, al que se le quebró la voz al final de la frase, recogida por un fuerte aplauso.

"Cada día me siento más orgulloso de vosotros", pudo atinar a decir aún. Fuera, una lluvia persistente le daba la razón.
La hermandad, que había pedido prórroga a las seis y cuarto al ver que llovía a la hora de salir, se rindió antes del plazo que ella misma se había dado, las siete de la tarde. El hermano mayor dio diez minutos de tregua para que los niños pudieran salir -llevaban mucho aguantando el calor y la humedad- para luego preparar los pasos y abrir las puertas a quienes quisieran visitar las imágenes. El Señor de la Salud lucía un monte de claveles rojo intenso y la Virgen de la Candelaria jarras de minicalas y rosas de pitiminí en el frontal, y claveles blancos en los laterales.

  • 1