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Los peritos podrán ser multados por defectos en sus proyectos de locales

El Consistorio flexibilizará los trámites para la concesión de licencias de apertura y de modificación de establecimientos comerciales, con el fomento de las nuevas tecnologías, pero al mismo tiempo endurecerá el control sobre los redactores de los proyectos. Arquitectos, ingenieros y peritos tendrán una mayor responsabilidad sobre el ejercicio.

el 15 sep 2009 / 21:10 h.

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El Consistorio flexibilizará los trámites para la concesión de licencias de apertura y de modificación de establecimientos comerciales, con el fomento de las nuevas tecnologías, pero al mismo tiempo endurecerá el control sobre los redactores de los proyectos. Arquitectos, ingenieros y peritos tendrán una mayor responsabilidad sobre el ejercicio.

El Gobierno local revisará hoy el primer borrador de la nueva ordenanza de actividades, una de las medidas estelares del plan de choque contra la crisis económica. Entre los objetivos de esta normativa, que sustituye a la aprobada en 2001, figura un incremento de la responsabilidad de arquitectos e ingenieros autores de los proyectos iniciales y finales de los establecimientos comerciales: "La realización de un proyecto de una actividad presupone la comprobación tanto por el técnico proyectista como por el técnico director de su solidez e idoneidad estructural para albergar los usos, maquinaria, personal y público previstos".

Para reforzar este artículo, se incorporan una serie de regulaciones sobre los dispositivos de seguridad con los que debe contar cualquier establecimientos y se añade una nueva infracción con carácter grave -lo que implica una sanción de hasta 1.500 euros-: "La presentación de la documentación o la firma del certificado final de instalación sin ajustarse a la realidad comprobada por los técnicos municipales".

Al margen de esta reforma, que reduce la responsabilidad de los técnicos municipales -y del alcalde, ya que la competencia pasa de estar en sus manos a depender de la Junta de Gobierno-, la ordenanza flexibiliza los trámites para lograr agilizarlos, reducir hasta en seis meses los procesos y eliminar el atasco que ha existido en el Ayuntamiento durante años. Una primera parte de las nuevas medidas sirven para dar un mayor margen a los empresarios.

Así, un negocio podrá cerrar durante tres años -antes era sólo un año- y volver a abrir sin tener que pedir otra licencia de apertura. En términos similares, se podrá habilitar un plazo extraordinario al reglamentario de seis meses para presentar toda la documentación técnica final. Además, se habilita la figura de la autorización temporal: el titular un establecimiento con licencia de apertura podrá traspasarlo a otro que no tendrá que iniciar todo el proceso para obtener permisos.

Con la nueva ordenanza, el Consistorio abre las puertas a la tramitación de proyectos con nuevos soportes -se permite que el diseño se entregue en CD cuando se impulse un visado electrónico- y las notificaciones y los avisos para recibir en audiencia a los afectados -un proceso que se realiza cuando se ha denegado un permiso- se podrán realizar mediante correo electrónico. Los ciudadanos podrán también consultar por internet sus expedientes de licencias de apertura -más adelante se ampliará al resto de procesos-. Se agiliza además, la tramitación de las declaraciones de impacto ambiental para aquellos establecimientos que requieran de un informe favorable de la Junta.

Si se cumplen las previsiones municipales, deben reducirse en seis meses los plazos de concesión de nuevas licencias y se endurecerán los controles sobre los autores de los proyectos y los propios establecimientos -incumplir una orden de clausura pasa a ser una infracción muy grave-. Pese a esto, las multas económicas se rebajan sensiblemente. El máximo se sitúa ahora en 3.000 euros, mientras que en la ordenanza de 2001 era de hasta 60.000 euros para las más graves.

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