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Los placeros de la Encarnación piden ayudas ante el retraso de la obra

Después de 34 años esperando, los comerciantes de la plaza de abastos de la Encarnación recibieron ayer con resignación el anuncio del alcalde de que las obras del proyecto Metropol Parasol se retrasarán otro año y medio.

el 14 sep 2009 / 22:28 h.

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Después de 34 años esperando, los comerciantes de la plaza de abastos de la Encarnación recibieron ayer con resignación el anuncio del alcalde de que las obras del proyecto Metropol Parasol se retrasarán otro año y medio. Ante la situación, reclaman ayudas económicas y mejoras en el proyecto.

Hasta finales del próximo año no estarán listos los parasoles, ni el Antiquarium ni la plaza de abastos de la Encarnación. Con todo, los placeros llevan esperando desde finales de noviembre una reunión con el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), para plantearle algunas exigencias. Entre ellas, que se les paguen compensaciones económicas por los retrasos en las obras, según comentó Manuel Crespo, presidente de la asociación de comerciantes.

A su juicio, los placeros se han sentido "dolidos" por el nuevo retraso, pero lo han aceptado con resignación porque comprenden que es fruto de "problemas técnicos y de seguridad de la obra, y no de una decisión política".

Crespo explicó que los comerciantes reclaman que el Ayuntamiento les compense por los retrasos a través de fórmulas que mitiguen el pago del impuesto de ocupación de puestos, tal y como se ha hecho hasta 2006. Esto es, que les den ayudas para el mantenimiento de las cámaras frigoríficas o para pagar los seguros, por ejemplo, ya que directamente no se puede suprimir dicha tasa, de alrededor de 12.000 euros al año, según Crespo. "Aún no han encontrado la fórmula para el pago correspondiente a 2007 y hay incertidumbre por lo que pueda pasar en 2008, por eso queremos resolver este tema", indicó.

Además, los comerciantes reclaman que los puestos nuevos sean más funcionales, ya que el diseño previsto, de forma triangular, "provoca que se pierda mucho espacio". "Las cámaras frigoríficas son cuadradas o rectangulares, por lo que no se adaptan bien", añadió Crespo, quien afirmó que los placeros también solicitarán que los puestos de la nueva plaza de abastos no sean de acero inoxidable, sino de ladrillo, sobre todo para que duren más.

"Los que tienen productos perecederos, como pescado, saben bien que el acero se pica a los cinco o seis años. Además, el ladrillo facilita que se puedan modificar las estanterías, por ejemplo", argumentó el portavoz de los comerciantes. En su opinión, el que una plaza esté 34 años de forma provisional "sólo puede pasar en Sevilla". "Hay que tener poca vergüenza", apostilló.

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