Economía

Los precios ahogan a 155.000 sevillanos

Tirada queda la toalla. El Gobierno constata que no puede controlar una inflación desbocada por los carburantes y, sobre todo, la alimentación. La tasa del 3,6% en octubre es ya la que se baraja para el conjunto del año y obligará, de nuevo, a un desembolso multimillonario.

el 14 sep 2009 / 20:08 h.

Tirada queda la toalla. El Gobierno constata que no puede controlar una inflación desbocada por los carburantes y, sobre todo, la alimentación. La tasa del 3,6% en octubre es ya la que se baraja para el conjunto del año y obligará, de nuevo, a un desembolso multimillonario para compensar a los pensionistas en diciembre o enero.

Quedan un noviembre de subidas, previo a la campaña navideña, y un diciembre de tradicional subidón para que termine 2007 y no queda margen para que la inflación vuelva al redil, y esto es algo que reconoce hasta el Gobierno. Y no es sólo por el impacto del encarecimiento del petróleo en las gasolinas, sino por una alimentación que no da tregua y revela alzas desorbitadas para varios productos.

Fueron los carburantes y, sobre todo, los alimentos los que llevaron al Índice de Precios de Consumo (IPC) al 3,6% en octubre pasado, truncando la alegría de un Ejecutivo que creía tenerlo controlado y que, de nuevo, que abonar a los pensionistas una multimillonaria compensación por el desvío de este indicador respecto al objetivo oficial del 2%. Sobre septiembre, la tasa ha subido nada más y nada menos que 1,3 puntos, y tres en lo que va de ejercicio. Sorpresa mayúscula.

Pero aunque el dedo acusador apunta al estómago y a los carburantes, la inflación subyacente, que no tiene en cuenta ni uno ni otros, tampoco está precisamente contenida, pues su tasa arrojó un incremento del 1,4% el pasado mes, de forma que en el acumuladado interanual -últimos doce meses- se sitúa en el 3,1%.

Si se excluye el grupo de tabaco y bebidas alcohólicas, sometidos como han estado a una mayor carga de impuestos, la alimentación es el grupo más inflacionista de los doce que componen la estadística de la inflación. En tasa interanual, su auge es del 5,5%, frente al 4,9% de los transportes -si bien aún no han repercutido por entero la escalada internacional del crudo, a un paso ya de los 100 dólares por barril-, el 4,8% de la restauración o el 4,5% de la enseñanza. Es más, sólo los medicamentos (-2,1%) y el ocio y la cultura (-0,75) se han abaratado en el último año.

Al bajar al detalle, no por anunciadas sorprenden menos las revalorizaciones de la leche (24,2%), el pollo (14,3%), el pan (13,4%) y los huevos (9%), todos ellos productos de primera necesidad y que superan con creces el 8,4% que arrojan los combustibles o el 7% de los productos energéticos. En el caso de la leche, sólo en un mes la subida es del 12,1%, siendo del 5,5% para los derivados lácteos y el 4,7% en el pan.

Octubre, por lo demás, también trae un importante encarecimiento de la ropa, lógico tras el fin de las rebajas comerciales de verano y la entrada de lleno en la temporada textil otoño-invierno. Así, y en comparación mensual, vestido y calzado se apuntaron una revalorización del 9%, siendo del 2,4% en la enseñanza, al generalizarse en toda España el curso universitario. Bajan las comunicaciones, el ocio y la cultura, poco, pero al menos se agradece.

Cada décima que el IPC se desvía al alza respecto al objetivo oficial del 2% conlleva un gasto adicional en pensiones de 64 millones de euros. Por tanto, si el año cierra en el 3,6% -que es el nuevo escenario previsto por el secretario de Estado de Economía, David Vegara-, el Gobierno deberá desembolsar más de mil millones de euros para compensar a los pensionistas, mediante una paga que se suele cobrar a finales de diciembre o con el comienzo del año. Esa cuantía no incluye

Una décima menos que en España fue el registro de la inflación en octubre para Andalucía, hasta el 3,5% interanual, tras escalar un 1,3% respecto a septiembre y un 3% sobre enero. Al igual que en el conjunto del Estado, la evolución de los precios por grupo fue similar en esta comunidad, hecho en el que puso especial énfasis la Administración regional.

Y por provincias, los precios subieron más en Almería, un 1,8%, seguida de Córdoba, con el 1,5%, mientras que lo hicieron en menor medida en Málaga, con un 1,%.

En el caso de Sevilla, el coste de la vida se incrementó un 1,4% en octubre respecto a septiembre, y el 2,8% en lo que va de 2007. Tras esta alza, el IPC interanual para la provincia se ubica en el 3,7%, que junto con la de Almería es la más alta de Andalucía. En concreto, dós décimas más que la andaluza y una por encima de la media estatal.

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