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Los primeros en el camino

La provincia emprende el camino hacia la aldea con los rocieros de Écija y Osuna

el 04 jun 2011 / 21:37 h.

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La provincia se despierta, se enfunda su medalla rociera y pone rumbo a la aldea de Almonte, empujados por ese pellizco de ilusión que cada año les lleva a su encuentro con la Blanca Paloma. Esa emoción germina primero en Écija y Osuna, las primeras hermandades filiales sevillanas que emprendieron el camino hasta El Rocío y a las que se sumarán hoy Carmona y Tocina, que han decidido adelantar un día la salida.


Así, unos 150 romeros ecijanos están ya camino del Rocío. Los astigitanos salieron ayer, y tienen previsto llegar a la aldea el 11 de junio. Tienen, por tanto, una semana de camino. Los siete días de peregrinación empezaron tras la misa de romeros celebrada en la céntrica iglesia de Santa María.


Este año ha tenido un componente especial: la liturgia ha sido concelebrada por tres sacerdotes ecijanos, los hermanos Valpuesta Güeto, Jerónimo, Juan y José, los dos últimos llegados a Écija ex profeso para la misa de romeros desde Ecuador y Paraguay, respectivamente, donde ejercen su ministerio hace años. José, en concreto, con 80 años –y no es el mayor de los hermanos– se ha propuesto hacer unos días de camino con la hermandad de su ciudad natal, aprovechando que están él y Juan de visita.


Junto a los tres hermanos sacerdotes han celebrado la misa el párroco de Santa María, Antonio Rodríguez Báez, y el histórico director espiritual y uno de los fundadores de la hermandad, Esteban Santos Peña, que fue en su día sacerdote de Santa María.


La misa con que los romeros ecijanos se han despedido de su ciudad ha tenido, así, un guiño  emotivo intensificado por el homenaje póstumo a otro de los fundadores, Francisco Blanco, hermano número 1 de la cofradía que falleció en marzo. En su honor, la carroza que lleva el simpecado lleva un crespón negro.


El de 2011 es el camino número 35 de la corporación, fundada hace 39 años. No hay esta vez actos especiales en una hermandad que suele tener gestos con las fechas especiales. Hace 10 años, los romeros de Écija festejaron sus Caminos de Plata con una peregrinación doble, ya que, quienes pudieron, hicieron el camino a la ida y a la vuelta, hasta completar 14 días de romería.


Antes de salir de Écija, los rocieros pararon en Santa Cruz para despedirse de la patrona, la Virgen del Valle, en la plaza del Matadero, donde rezaron el ángelus y la salve de despedida, un momento especial para los cofrades, ya que es el momento que aprovechan para que los niños pequeños puedan subir a la carroza y besar el simpecado.


Una vez fuera de Écija, de la que salen por el oportunamente bautizado como Camino de los Romeros, los rocieros van buscando la pedanía de Villanueva del Rey, donde pararon a almorzar. Mañana tienen previsto llegar al río Corbones, donde se cumple la tradición de bautizar a los que hacen el camino por primera vez, y que este año podrán atravesar por el vado, tras dos años en que han tenido que cruzarlo pasando por la autovía, ya que o el río venía muy crecido o las copiosas lluvias del pasado invierno deterioraron el paso.
Mientras, ya en la Sierra Sur, otros 150 personas iniciaban su peregrinar en la iglesia del Carmen de Osuna, donde se ofició la misa por la mañana. Después llegaría el primer rosario, en el cortijo Valera, y la primera noche al descubierto en la hacienda Virgen de los Dolores.

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