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Los profesores antes que la Orden de Calidad

En estos días en que tanto se está hablando de la calidad educativa, en algunos casos desde la preocupación por mejorar los rendimientos escolares, en otros -los menos- para evitar cualquier cambio que cimbree la actual situación profesional o incluso personal de algunos docentes, parece que hay un aspecto en el que se coincide: la calidad necesita recursos.

el 15 sep 2009 / 05:14 h.

En estos días en que tanto se está hablando de la calidad educativa, en algunos casos desde la preocupación por mejorar los rendimientos escolares, en otros -los menos- para evitar cualquier cambio que cimbree la actual situación profesional o incluso personal de algunos docentes, parece que hay un aspecto en el que se coincide: la calidad necesita recursos. Esto, traducido a un lenguaje práctico, quiere decir que para que mejore el fracaso escolar es necesario contar con más profesores.

La Ley de Educación de Andalucía, recientemente aprobada, supone como diseño legislativo el compromiso expreso de estos recursos. Incluso antes de la aprobación de esta Ley, la Consejería de Educación suscribió un acuerdo con las organizaciones sindicales que permitió consensuar los pilares en que esta Ley iba a sustentarse. Este acuerdo, entre otras medidas, contempla el aumento de 15.000 nuevos docentes y 2.200 trabajadores de servicios educativos complementarios durante los cuatros años de aplicación de esta Ley, reducir el número de alumnos por clase en un tercio de los centros públicos andaluces, incentivar económicamente la tutoría efectiva, reconocer a los equipos directivos e igualmente incentivar al profesorado por el logro de objetivos.

Este incremento de recursos ha sido único en la historia de Andalucía. Jamás ha crecido el número de profesores durante 4 años en más de un 17%. La Ley de Educación de Andalucía transformó en articulado lo acordado y así el propio texto de la Ley contempla la atención personalizada, la potenciación de la tutoría, la autonomía de centros que permita hacer agrupamientos flexibles de las clases, el refuerzo educativo como elemento básico para el éxito escolar o la incentivación del profesorado.

Se trata, pues, de medidas que a día de hoy superan el propio acuerdo sindical al tomar rango de Ley tras su aprobación por el propio Parlamento de Andalucía, medidas entre las que se encuentra la incentivación al profesorado de los centros públicos por la consecución de los objetivos educativos fijados por cada centro, aspecto regulado en el artículo 21 de esta Ley. Por tanto, el Programa de Calidad y Mejora de los Rendimientos Escolares del que tanto se está hablando en estos días debe entenderse como una medida más, entre un importante número, para mejorar los actuales índices de fracaso escolar en Andalucía. El compromiso adquirido por la Consejería de Educación es, por tanto, un requisito imprescindible para llevar a cabo el Programa de Calidad, motivo por el que las primeras medidas llevadas a cabo por la Administración educativa fueron previas al propio programa.

Los tutores y los equipos directivos de los centros públicos están percibiendo una incentivación económica por su tarea desde el 1 de enero de 2008; el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía aprobó el 19 de febrero ampliar en 3.286 plazas sus plantillas de personal docente no universitario para el curso 2008/09?; éstas fueron medidas previas a la publicación de la Orden que regula el programa de calidad que lo fue en el BOJA del 29 de febrero.

Cuestionar, por tanto, el programa de calidad en base a que éste es una propuesta de "marketing", y acto seguido decir que, si se desea mejorar la calidad, lo que procede es contar con mayor número de profesores, carece de todo rigor, dado que esta cuestión va asociada al propio programa. Muy por el contrario, aparte de la mala información interesada que se intenta transmitir, este planteamiento surge del deseo de -afortunadamente pocos- impedir que cualquier cambio de mejora que se produzca lo sea partiendo del necesario compromiso del profesorado en su tarea profesional. Cuestión que, por otro lado, está clara para la mayoría del profesorado andaluz, tal y como lo demuestra que sólo un 39% del profesorado ha dicho que no a la Orden impulsada por la Junta.

José Blanco. Secretario General de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras de Andalucía

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