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Los rebeldes toman el palacio de Gadafi en Trípoli

La OTAN confirma que la capital ya no está bajo el control del régimen y admite que se desconoce el paradero del dictador libio.

el 22 ago 2011 / 13:56 h.

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Los rebeldes libios consiguieron entrar ayer en el interior del complejo presidencial del líder libio, Muamar Gadafi, Bab al Aziziya, donde las fuerzas del dictador no estaban oponiendo resistencia, según informaron reporteros de Reuters que se encontraban en el interior del recinto y que pudieron ver a los sublevados realizando disparos al aire en señal de celebración.

Según los reporteros, inicialmente las fuerzas de Gadafi habían tratado de defenderse pero terminaron por no oponer resistencia. Según Al Yazira , los rebeldes entraron incluso en la residencia de Gadafi, aunque, al cierre de esa edición, se desconocía el paradero del dictador libio.

A pesar de que el régimen de Gadafi parece que ha llegado a su fin, Saif al Islam, el hijo con mayor trascendencia política del líder libio se hizo ayer ver en público y negó haber sido detenido por los rebeldes en Trípoli, a pesar de que esta información había sido confirmada por el fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI), Luis Moreno-Ocampo.

"Estoy aquí para dispersar los rumores", dijo Saif al Islam, en el breve discurso que ofreció a la prensa internacional tras aparecer por sorpresa en el hotel Rixos de la capital libia.

Así, despejó las dudas sobre su situación aclarando que no fue capturado. Estas declaraciones contradicen lo anunciado ayer por Moreno-Ocampo, quien incluso había adelantado que el TPI estaba negociando con los rebeldes la entrega de Saif al Islam, acusado junto a Gadafi y el jefe de Inteligencia, Abdulá al Senussi, de crímenes contra la Humanidad. Además, aseguró que su padre se encuentra bien y que las fuerzas gubernamentales continúan controlando la mayoría de la capital libia. "Ésta es una guerra de tecnología y electrónica para provocar caos y terror en Libia", dijo en alusión al mensaje que supuestamente recibieron el lunes en sus móviles los partidarios de los rebeldes, anunciando la victoria sobre Trípoli y la caída del régimen.

En su comparecencia, Saif al Islam se mostró sonriente y estrechó las manos de todos los que formaban la V de la victoria con sus dedos índice y anular. Una multitud le jaleó a su salida y entrada del hotel.

A pesar de las declaraciones del hijo de Gadafi, el portavoz militar de la misión Protector Unificado, el coronel canadiense Roland Lavoie, confirmó que la capital "ya no está bajo control del régimen", aunque "persisten algunos focos de combate" entre rebeldes y fuerzas del régimen en Trípoli, y dejó claro que las fuerzas aliadas seguirán atacando objetivos militares que puedan suponer "una amenaza para la población civil".

Aunque el portavoz militar reconoció que las fuerzas aliadas no saben dónde está el líder libio, insistió en que "Gadafi no es un objetivo para la OTAN", pero apuntó que si se encuentra en un centro de mando y control se convertirá en objetivo.

Lavoie reconoció que pese a los avances "históricos" de los rebeldes en Trípoli, la situación sigue siendo "muy peligrosa" y las fuerzas aliadas se mantienen "vigilantes". El portavoz explicó que las fuerzas aliadas vigilan los movimientos de tropas "en los accesos" a la capital, aunque descartó que la OTAN dé "apoyo aéreo próximo" por la dificultad que entraña actuar "en una zona urbana" como Trípoli.

"No podemos bajar la guardia y no lo haremos. Estamos comprometidos con el mandato. Seguiremos aplicándolo el tiempo que sea necesario", advirtió, tras confirmar que el misil Scud que lanzaron el lunes las fuerzas leales de Gadafi desde Sirte no provocó víctimas.

Por otra parte, los embajadores de la OTAN acordaron ayer en una reunión del Consejo del Atlántico Norte (NAC), máximo órgano de decisión del organismo de defensa, "las directrices políticas" para preparar "un posible papel de apoyo" a una eventual misión de estabilización en Libia dirigida por la ONU y pidieron a las autoridades militares aliadas que "preparen opciones" posibles en este sentido y las remitan "en los próximos días".

Los Veintiocho aliados coincidieron durante su reunión en que "hay una dinámica irreversible hacia el fin del régimen de Gadafi" y reiteraron su "firme compromiso para continuar con la operación Protector Unificado bajo el actual mandato de la ONU el tiempo que sea necesario para terminar el trabajo", explicó la portavoz de la OTAN, Oana Lungescu, al término de la reunión. "Nuestro principal objetivo sigue siendo completar nuestra misión y terminar el trabajo", insistió.

A corto plazo, los aliados no descartan facilitar "apoyo logístico" por aire o mar para apoyar el eventual despliegue de una fuerza de estabilización de la ONU "si se lo solicitan", pero entienden que compete a la ONU la decisión de desplegar una eventual misión de estabilización y enviar observadores, según explicaron fuentes aliadas. La Alianza sólo asumirá un "posible papel de apoyo futuro" si "se demuestra que hay una necesidad, una base legal adecuada y un apoyo regional amplio", los mismos principios que acordaron los aliados para intervenir en Libia, explicó Lungescula.

 

Los rebeldes libios consiguieron entrar ayer en el interior del complejo presidencial del líder libio, Muamar Gadafi, Bab al Aziziya, donde las fuerzas del dictador no estaban oponiendo resistencia, según informaron reporteros de Reuters que se encontraban en el interior del recinto y que pudieron ver a los sublevados realizando disparos al aire en señal de celebración.

Según los reporteros, inicialmente las fuerzas de Gadafi habían tratado de defenderse pero terminaron por no oponer resistencia. Según Al Yazira, los rebeldes entraron incluso en la residencia de Gadafi, aunque, al cierre de esa edición, se desconocía el paradero del dictador libio.

A pesar de que el régimen de Gadafi parece que ha llegado a su fin, Saif al Islam, el hijo con mayor trascendencia política del líder libio se hizo ayer ver en público y negó haber sido detenido por los rebeldes en Trípoli, a pesar de que esta información había sido confirmada por el fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI) , Luis Moreno-Ocampo.

"Estoy aquí para dispersar los rumores", dijo Saif al Islam, en el breve discurso que ofreció a la prensa internacional tras aparecer por sorpresa en el hotel Rixos de la capital libia.

Así, despejó las dudas sobre su situación aclarando que no fue capturado. Estas declaraciones contradicen lo anunciado ayer por Moreno-Ocampo, quien incluso había adelantado que el TPI estaba negociando con los rebeldes la entrega de Saif al Islam, acusado junto a Gadafi y el jefe de Inteligencia, Abdulá al Senussi, de crímenes contra la Humanidad. Además, aseguró que su padre se encuentra bien y que las fuerzas gubernamentales continúan controlando la mayoría de la capital libia. "Ésta es una guerra de tecnología y electrónica para provocar caos y terror en Libia", dijo en alusión al mensaje que supuestamente recibieron el lunes en sus móviles los partidarios de los rebeldes, anunciando la victoria sobre Trípoli y la caída del régimen.

En su comparecencia, Saif al Islam se mostró sonriente y estrechó las manos de todos los que formaban la V de la victoria con sus dedos índice y anular. Una multitud le jaleó a su salida y entrada del hotel.

A pesar de las declaraciones del hijo de Gadafi, el portavoz militar de la misión Protector Unificado, el coronel canadiense Roland Lavoie, confirmó que la capital "ya no está bajo control del régimen", aunque "persisten algunos focos de combate" entre rebeldes y fuerzas del régimen en Trípoli, y dejó claro que las fuerzas aliadas seguirán atacando objetivos militares que puedan suponer "una amenaza para la población civil".

Aunque el portavoz militar reconoció que las fuerzas aliadas no saben dónde está el líder libio, insistió en que "Gadafi no es un objetivo para la OTAN ", pero apuntó que si se encuentra en un centro de mando y control se convertirá en objetivo.

Lavoie reconoció que pese a los avances "históricos" de los rebeldes en Trípoli, la situación sigue siendo "muy peligrosa" y las fuerzas aliadas se mantienen "vigilantes". El portavoz explicó que las fuerzas aliadas vigilan los movimientos de tropas "en los accesos" a la capital, aunque descartó que la OTAN dé "apoyo aéreo próximo" por la dificultad que entraña actuar "en una zona urbana" como Trípoli.

"No podemos bajar la guardia y no lo haremos. Estamos comprometidos con el mandato. Seguiremos aplicándolo el tiempo que sea necesario", advirtió, tras confirmar que el misil Scud que lanzaron el lunes las fuerzas leales de Gadafi desde Sirte no provocó víctimas.

Por otra parte, los embajadores de la OTAN acordaron ayer en una reunión del Consejo del Atlántico Norte (NAC), máximo órgano de decisión del organismo de defensa, "las directrices políticas" para preparar "un posible papel de apoyo" a una eventual misión de estabilización en Libia dirigida por la ONU y pidieron a las autoridades militares aliadas que "preparen opciones" posibles en este sentido y las remitan "en los próximos días".

Los Veintiocho aliados coincidieron durante su reunión en que "hay una dinámica irreversible hacia el fin del régimen de Gadafi" y reiteraron su "firme compromiso para continuar con la operación Protector Unificado bajo el actual mandato de la ONU el tiempo que sea necesario para terminar el trabajo", explicó la portavoz de la OTAN, Oana Lungescu, al término de la reunión. "Nuestro principal objetivo sigue siendo completar nuestra misión y terminar el trabajo", insistió.

A corto plazo, los aliados no descartan facilitar "apoyo logístico" por aire o mar para apoyar el eventual despliegue de una fuerza de estabilización de la ONU "si se lo solicitan", pero entienden que compete a la ONU la decisión de desplegar una eventual misión de estabilización y enviar observadores, según explicaron fuentes aliadas. La Alianza sólo asumirá un "posible papel de apoyo futuro" si "se demuestra que hay una necesidad, una base legal adecuada y un apoyo regional amplio", los mismos principios que acordaron los aliados para intervenir en Libia, explicó Lungescula.

 

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