Economía

Los sindicatos advierten de un riesgo real para el A400M

Esperan que Alemania, principal comprador con 60 aviones comprometidos, exprese su posición de respaldo al proyecto.

el 08 ene 2010 / 21:15 h.

El presidente de Airbus, Tom Enders, se muestra satisfecho con el encendido de los motores, el pasado 18 de noviembre.

Todos los ojos que siguen el devenir del programa del avión militar A400M están puestos en el próximo martes. Será entonces cuando los responsables de EADS y Airbus tendrán que despejar desde Sevilla, donde justo un mes antes voló el avión por primera vez, la amenaza de paralizar la producción de la aeronave y dar al traste con este proyecto, tal y como reza el órdago lanzado en más de una ocasión por el presidente de Airbus, Tom Enders.

La preocupación por que se produzca finalmente este supuesto está instalada y con fuerza, según aseveran fuentes sindicales, sobre todo, en el comité de empresa a nivel europeo, que ha enviado un comunicado a los distintos gobiernos instando a respaldar la continuidad del programa y a hacerlo con premura.

Varias son las claves que mueven al pesimismo en este asunto que, no obstante, desde Francia insisten en ver con ojos de estrategia negociadora en pleno proceso de discusiones para modificar las condiciones del contrato, sobre todo las que se refieren a los precios y al sobrecoste.

La primera luz roja hay que buscarla en Alemania, país que, pese a ser el que mayor número de aviones ha comprometido -60 aparatos sobre un total de 184 vendidos- aún no se ha posicionado con claridad para defender la necesidad de continuar con el programa, contrariamente al respaldo explícito escenificado por otros países como Francia (con 50 aeronaves compradas) y España (que suma 27 pedidos).

Éstos sí que han manifestado en reiteradas ocasiones la importancia de llegar a un acuerdo en este proyecto de cooperación europea sin precedentes.
En el extremo contrario, el Reino Unido, que desde el primer momento se ha mostrado reacio a asumir el coste -estimado en 5.300 millones- de los más de tres años de retraso que acumula el programa a partes iguales con la compañía, pero que tímidamente se muestra resignado a hacer lo que el conjunto decida.

Ya se verá si en el apartado de cancelaciones particulares o indemnizaciones -a las que han renunciado Francia y España- toma otra iniciativa.

La segunda clave reside en que el consorcio no quiere poner en peligro el éxito de su división de aviación comercial Airbus, que desde hace unos meses asume el A400M tras la integración de Airbus Military (la antigua EADS-CASA) en su seno, y que corre el peligro de verse asfixiada por los números rojos del programa militar.

Y, entre tanto, la falta de decisiones del lado del fabricante y los compradores, que se ha traducido en moratorias que sólo reflejan la dificultad para acercar posiciones.

El día de la aclaración

La tradicional cita anual que organiza el consorcio europeo EADS justo a comienzos del nuevo año es siempre muy esperada. Y este año aún más. Es el momento en el que la compañía, en boca de su presidente, Louis Gallois, ofrece las líneas maestras de la estrategia que seguirá el grupo en el nuevo año, dibuja las perspectivas y el entorno en que se moverá la compañía y aprovecha para hacer balance del ejercicio que acabamos de despedir.

Este año, y como novedad, el escenario elegido para tan importante cita que aglutina decenas y decenas de periodistas llegados de Francia, Alemania y el Reino Unido, fundamentalmente, ha sido Sevilla.

La ciudad ha esperado pacientemente para albergar este encuentro internacional, pues el consorcio quería aprovechar la plataforma de su programa estrella en transporte militar, el A400M, y qué mejor oportunidad que hacerlo con los ecos del éxito del primer vuelo del pasado 11 de diciembre aún resonando.

EADS ha demostrado la capacidad técnica del avión porque tras tantas dificultades lo ha hecho volar, pero no la financiera porque los problemas siguen ahí. Así pues, con especial atención será seguida la intervención del presidente de Airbus, Tom Enders, a quien le tocará aclarar sus palabras y, a su lado, tendrá a Domingo Ureña, máximo responsable de Airbus Military.

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