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Los socialistas juegan al ‘Risk’ con los municipios

El PSOE se resiste a ceder la presidencia de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias

el 22 oct 2011 / 17:48 h.

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Toscano, presidente de la FAMP, y Francisco de la Torre, alcalde de Málaga.

Como si se tratase de una partida de Risk, el mítico juego de mesa interminable destinado a ocupar territorios y eliminar enemigos. Así se han tomado los socialistas andaluces la renovación de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias. Un órgano municipal creado en 1985, destinado a dar voz a los alcaldes y que desde sus orígenes ha sido presidido por los socialistas. Creyó el PP que bastaba ganar por 300.000 votos de diferencia al PSOE en las pasadas elecciones municipales para quedarse con el control de este foro de alcaldes que, por otra parte, siempre ha ninguneado. Claro, hasta que se dio cuenta que esa institución podía ser un resorte más para ganar el poder en Andalucía. En plena resaca electoral proclamó el PP que tenía la mayoría absoluta en la FAMP. Pero se precipitó y además con sus declaraciones activó los más bajos instintos políticos de los jugadores de Risk más avezados del PSOE-A.

Los dirigentes más inclinados hacia las estrategias políticas legales pero discutibles activaron su batalla. Los socialistas están dispuestos a utilizar todos los mecanismos a su alcance para no dejar vacante el sillón principal. Se aferran al poder municipal a pesar de la contundencia de las urnas el 22 de mayo. Alegan que tienen 101 alcaldías más que el PP. 372 alcaldías socialistas en Andalucía, el partido con mayor número de concejales, 3.855 ediles frente a los 3.149 de los populares. Se olvidan de los 300.000 votos menos y de que la mayoría de capitales y grandes ciudades andaluzas están gobernadas por el partido de Javier Arenas.


No fue una sorpresa. El PSOE ya había dejado caer hace un par de meses que no estaba dispuesto a perder la presidencia de la FAMP y reveló su estrategia: las mancomunidades. Sumando estos entes -que surgen de la asociación de varios municipios- a ayuntamientos y diputaciones, los socialistas sabían que inclinaban la balanza a su favor y ni cortos ni perezosos se dispusieron a adherir a todas las mancomunidades posibles a la Federación. Hasta entonces no había tradición de que estos entes municipales estuvieran representados en este foro municipal, apenas había diez, aunque los estatutos lo permitían.

En total 40 nuevas mancomunidades se han sumado en pocos meses. Todo un récord. Lo suficiente para que ahora mismo, con los estatutos en la mano, PSOE y PP estén prácticamente empatados e IU y PA determinen al ganador de la partida. Los populares han denunciado un "pucherazo" y aseguran que llegarán a los tribunales. Además en su día Arenas mencionó la posibilidad de salirse del órgano y crear otro paralelo. No se sabe cómo terminará la batalla aunque los socialistas ya se sienten más que ganadores. Y además sin ningún tipo de remordimiento político claro, y sin plantearse si, al menos estéticamente, es digerible toda esta operación para no apear de la presidencia al alcalde de Dos Hermanas, el socialista Francisco Toscano. Están convencidos de que el PP en su lugar habría hecho lo mismo. Hay pocas dudas. Los populares también han intentado sin éxito en su caso batir el récord de buscar mancomunidades que sumar y han dado orden de que todos sus municipios (es voluntario sentarse o no en el órgano) renueven sus cuotas y se apunten para hacer bulto.

En fin, todo muy edificante para el ciudadano, convencido de que sobran órganos y sillones políticos. Muy diferente además lo ocurrido en Andalucía con lo que pasó en Madrid, donde elegantemente los socialistas cedieron la presidencia a un popular, precisamente al alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, y votaron su investidura tras cerrar un pacto de reparto de poder.

Aseguran los socialistas andaluces que poner en duda su estrategia es como dudar de la legitimidad del presidente de la Xunta de Galicia porque ganó tras el recuento del voto de los emigrantes. Otro dirigente, siguiendo la línea de símiles afortunados, menciona la posibilidad de que en las próximas elecciones autonómicas el PP no consiga la mayoría absoluta y patalee porque los socialistas cierren un acuerdo con IU para permanecer en la presidencia de la Junta. Por ahí van los tiros. Por la dificultad que tienen todos los políticos para dejar el poder, que debe de tener un efecto adictivo similar o superior al de la nicotina. Y puede ser legal. Los socialistas no han cambiado las reglas del juego ni han hecho trampas según las instrucciones de este juego de mesa en el que se ha convertido la Federación Andaluza de Municipios y Provincias. Pero hay formas de ganar y formas de ganar. Al menos eso deberían de admitirlo estos estrategas.

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