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Los talibanes mataron a 11 trabajadores electorales en Afganistán

Dos días después de las elecciones afganas, la Comisión Electoral (CE) informó ayer de la muerte de 11 de sus miembros a manos de talibanes, que también cortaron los dedos a dos votantes en Kandahar (sur) en una jornada en la que, según la UE, hubo poca participación de las mujeres.

el 16 sep 2009 / 07:33 h.

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Dos días después de las elecciones afganas, la Comisión Electoral (CE) informó ayer de la muerte de 11 de sus miembros a manos de talibanes, que también cortaron los dedos a dos votantes en Kandahar (sur) en una jornada en la que, según la UE, hubo poca participación de las mujeres.

"Hemos sabido que 11 trabajadores de la CE (...) murieron por ataques brutales de atacantes desconocidos en un intento deliberado de los enemigos de la paz", término con el que el Gobierno alude a los insurgentes, informó ayer la Comisión Electoral en un comunicado. Los talibanes, que habían llamado al boicot de los comicios, amenazaron con más violencia para desestabilizar el proceso electoral, que los insurgentes consideraron pura "propaganda" estadounidense.

Y como parte de sus castigos, amputaron el dedo al menos a dos votantes el pasado jueves en la meridional Kandahar, según informó el viernes un organismo electoral independiente, la Fundación Afgana para unas Elecciones Libres y Justas (FEFA). "Uno de nuestros observadores pudo ver cómo los insurgentes les cortaban el dedo con la mancha de tinta a dos personas en la provincia de Kandahar", dijo a Efe el presidente del organismo, Nader Nader. En una conferencia de prensa anterior, Nader había reconocido que sus observadores fueron testigos de acciones violentas de los talibanes en su masiva campaña de intimidación a los votantes.

Los insurgentes habían amenazado con cortar los dedos a quienes votasen, aprovechando que para ejercer el sufragio -y en prevención de fraudes- los electores deben impregnar sus índices en tinta indeleble, lo que hace de ellos víctimas fácilmente identificables.

Aunque los comicios afganos no han estado libres de irregularidades y en el sur quedaron entorpecidos por la presencia talibán, según reconocen los analistas, la Comisión Electoral ha descartado un fraude masivo y ha prometido estudiar las alegaciones. Ayer mismo, por ejemplo, el candidato Mirwaís Yasini apareció en el lujoso hotel Intercontinental de Kabul -cuartel general de los observadores- con dos bolsas llenas de papeletas a su nombre, y supuestamente sacadas de forma ilegal de las urnas.

Pese a esas denuncias, la misión de observadores de la Unión Europea en Afganistán (Eueom) dieron su aprobación a las elecciones presidenciales, que considera "en general" bien organizadas pese a los defectos del proceso y las insuficiencias institucionales. "(La misión) considera la celebración de las elecciones como una victoria frente a aquellos que querían impedir a los afganos decidir su propio futuro", aseguró la organización en un comunicado divulgado ayer en su portal web.

Los observadores, que han supervisado el proceso electoral, mantienen que la Comisión Electoral afgana pudo "en general" funcionar con eficacia, pese a algunas "insuficiencias operativas y defectos institucionales".

Según la nota, los candidatos pudieron establecer un debate genuino sobre los problemas del país, aunque la campaña quedó deslucida por los ataques contra el personal electoral y la discriminación de la mujer.

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