Cultura

Los toros de Fuente Ymbro no estuvieron a la altura

No está en buen momento la ganadería de Fuente Ymbro, como lo demuestra los sucesivos traspiés que está teniendo a lo largo de la temporada. Toro violento y descompuesto el primero, aunque El Cid lo pasó en algunos muletazos con cierta hondura sin llegar a redondear la faena. El cuarto resultó realmente complicado y no hubo manera de armar faena.

el 16 sep 2009 / 07:22 h.

No está en buen momento la ganadería de Fuente Ymbro, como lo demuestra los sucesivos traspiés que está teniendo a lo largo de la temporada. Toro violento y descompuesto el primero, aunque El Cid lo pasó en algunos muletazos con cierta hondura sin llegar a redondear la faena. El cuarto resultó realmente complicado y no hubo manera de armar faena.

El segundo toro no aguantó dos muletazos seguidos sin ir al suelo y la tarea de Castella consistió en mantenerlo en pie. Lo más notable de Castella vino en el quinto, el menos malo del encierro en cuanto a comportamiento, por prontitud y largura en las embestidas. Tuvo calidad sobre todo por el pitón derecho. Castella le pegó pases, unos mejores que otros, pero le faltó pellizco y arrebato.

El tercero pareció en manos de Perera mejor de lo que fue, en realidad un toro con tan poca fuerza y tan descastado como sus hermanos. Gracias a la buena técnica que empleó Perera se salvó el toro en parte del fracaso. A base de sobarlo terminó yendo el toro a más, aunque sin llegar a romper del todo, pues como mucho se tragó los muletazos espaciados, de uno en uno. Aguantó el toro gracias al empuje y el temple del torero. Infalible temple, que quita lo que está de más y da lo que no falta. Hubo muletazos muy logrados, con despaciosidad y regusto, lástima que sin continuidad.

Con el manso sexto volvió a estar Miguel Ángel Perera muy de verdad, sin darse coba, llevándolo muy tapadito para evitar que se le fuera a tablas. No duró mucho el trasteo por las carencias del toro. Y otra vez no fue efectivo con la espada.

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