Economía

Los trabajadores de Pickman exigen un plan de viabilidad a la compañía

Los trabajadores de la fábrica sevillana de loza Pickman La Cartuja justificaron ayer que su negativa a que el propietario Emilio Portes ejecute la venta de unos terrenos está a expensas de un plan de viabilidad. Quieren que las garantías de futuro de la marca queden plasmadas por escrito. Foto: Javier Díaz.

el 15 sep 2009 / 16:06 h.

Los trabajadores de la fábrica sevillana de loza Pickman La Cartuja justificaron ayer que su negativa a que el propietario Emilio Portes ejecute la venta de unos terrenos "patrimonio de la empresa" está a expensas de un plan de viabilidad. Quieren que las garantías de futuro de esta histórica marca queden plasmadas por escrito.

Es la única condición que plantean los empleados de Pickman La Cartuja, en el municipio de Salteras, para ver con buenos ojos que el propietario de la firma, el empresario Emilio Portes, pueda desarrollar una operación de venta de unos suelos anexos a la fábrica de loza, que le reportarían un beneficio estimado de 7,5 millones de euros.

Así lo destacó ayer el secretario general de la Federación de Industrias Textil, Química y Afines de CCOO, José Hurtado, quien lamentó la "salida de tono" de Portes, al culpar a los trabajadores de la situación de la empresa. "Los trabajadores han demostrado su madurez y paciencia hacia la empresa porque, a pesar de haber cobrado sólo el 60% de sus nóminas de agosto y todavía no haber cobrado la de septiembre, siguen en su puesto de trabajo y, salvo las protestas, no han hecho movilizaciones más allá", aseveró.

Emilio Portes explicó a este periódico que se está encontrando con dificultades para renovar ciertas operaciones con entidades financieras, con las que mantiene una deuda de 5,5 millones de euros, a la que sumar la actual restricción del crédito por parte de la banca.

Argumentó que, como desahogo a la situación y para sanear la estructura financiera de la empresa, está intentando desprenderse de unos suelos colindantes con la planta de loza, algo a lo que se niegan los trabajadores.

Sin embargo, en representación de éstos, José Hurtado incidió en que la operación con ese terreno, como "parte del patrimonio de la empresa, en la que han hecho una gran apuesta tanto los empleados como la Administración", deberá ir acompañada de un plan de viabilidad del futuro de la empresa, sobre todo, tras los vaivenes por los que atravesó la misma y que desembocaron en la llegada de Emilio Portes hace cinco años. Un aspecto en el que también incide el Ayuntamiento del municipio, que quiere asegurarse que la actividad se mantenga en la localidad y amarrar la estabilidad de los puestos de trabajo.

Así, Hurtado defendió que tanto la gestión como las decisiones corresponden al propietario, que no obstante, no cede en plasmar en papel esas garantías "ni cómo se va a reinvertir en la empresa", a pesar de que su discurso señala que las plusvalías de esa venta redundarían en la firma, eliminando su endeudamiento y alimentando nuevas inversiones de futuro como el lanzamiento de nuevas líneas y aperturas de tiendas.

  • 1