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Los trabajadores de Roca empiezan una huelga de hambre

Han pedido a la Junta que presente denuncia contra la empresa por "estafa e incumplimiento de los acuerdos alcanzados a raíz del cierre de Cerámicas Bellavista".

el 04 mar 2013 / 14:23 h.

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Un grupo de 12 trabajadores de la planta de Roca de Alcalá de Guadaira (Sevilla) han iniciado una huelga de hambre en las  instalaciones de un parque de bomberos en Alcalá de Guadaíra cercano  a la factoría en contra del expediente de regulación de empleo (ERE)  planteado por la empresa, que pretende cerrar la factoría de Alcalá,  según han indicado a Europa Press fuentes sindicales, quienes han  pedido a la Junta de Andalucía que presente denuncia contra la  empresa por "estafa e incumplimiento de los acuerdos alcanzados a  raíz del cierre de Cerámicas Bellavista".

Fuentes sindicales han indicado que este lunes se han reunido con  el alcalde de Alcalá, Antonio Gutiérrez Limones, junto al que han  vuelto a denunciar la situación de la empresa y la posición sindical  y se han ofrecido argumentos contra el cierre de la fábrica  sevillana.

Los trabajadores instan a la Junta de Andalucía a que "denuncie a  Roca ante los tribunales por estafa e incumplimiento de los acuerdos  que provocaron el cierre de Cerámicas Bellavista, pues cuando cerró  esa fábrica, con sede en Dos Hermanas, se argumentó que se quería  potenciar la planta de Alcalá, pero ahora la empresa también quiere  cerrarla".  

"Entonces en la planta nazarena se producían entre 35.000 y 40.000  piezas al mes y en Alcalá se ha llegado a un total de 36.000 pero en  los tres años desde 2010 y 2012 con una inversión solamente del tres  por ciento", indican los trabajadores, quienes consideran que la  empresa incumple las resoluciones ministeriales y de la Junta de  Andalucía y lo califican de "estafa".

Asimismo, los trabajadores pretenden ir ante la Audiencia Nacional  para presentar una denuncia judicial por el ERE, ya que, "como no  tenemos la tutela de la administración laboral --ni Ministerio ni  Junta-- porque no lo permite la ley, buscaremos la tutela judicial".

Ante esta situación, tras llevar 56 días de huelga, han vuelto a  convocar otro mes de huelga indefinida, que irá acompañada de la  venta de 'bonos solidarios', esto es, bonos de cinco euros con el que  se ayudarán a las familias de cada uno de los trabajadores, toda vez  que "llevan muchos días sin cobrar a raíz de esa huelga, por lo que  se ayudará con este dinero a estas familias a afrontar situaciones en  muchos casos complicadas, con amenazas de desahucio o cortes de  luz".

Estos trabajadores, que en su mayoría tiene prácticamente agotado  la prestación por desempleo a consecuencia del ERE, los llevarán para  la venta en todas sus marchas, los repartirán por entidades sociales  que quieran colaborar, y también instalarán los fines de semana mesas  informativas por Sevilla.

Asimismo, un grupo de 12 trabajadores ha iniciado una huelga de  hambre en el centro de emergencias del parque comercial Cabeza  Hermosa, cercano a la factoría, que tendrá carácter indefinido,  "hasta que la dirección de la empresa rectifique su posición y  mantenga la actividad en Alcalá".

MARCHAS A PIE DESDE ESTE MARTES

Junto al paro indefinido y a la huelga de hambre, los trabajadores  llevarán a cabo desde este martes una serie de marchas a pie desde la  factoría hasta cada uno de los municipios más afectados y la  Diputación de Sevilla para recabar el apoyo de los ciudadanos ante el  ERE.

Así, el día 5 de marzo los trabajadores de Roca celebrarán una  marcha desde la puerta de la fábrica al Ayuntamiento de Alcalá de  Guadaíra, en la primera de las marchas que los empleados de esta  fábrica van a llevar a cabo durante marzo y abril a los distintos  pueblos afectados por el cierre de la planta.

De esta forma, tras Alcalá, se harán marchas a pie a Mairena del  Alcor, el 8 de marzo; a Arahal, el 12 de marzo; Dos Hermanas, el 15  de marzo; Utrera, el 20 de marzo; Los Palacios, el 2 de abril; El  Viso del Alcor, el 5 de abril; y Sevilla, el 9 de abril.

Las fuentes precisan que la idea es terminar el 23 de abril con  una marcha a la Diputación de Sevilla. Todo ello, para recabar el  apoyo de los ciudadanos.

APOYO DEL ALCALDE  

Por su parte, el alcalde de Alcalá de Guadaíra, Antonio Gutiérrez  Limones, ha reiterado "el total apoyo del Ayuntamiento a los  trabajadores de Roca de la ciudad" y ha "lamentado muy profundamente"  que los trabajadores se encuentren en una situación de desesperación  tal que les lleve a iniciar una huelga de hambre.

Según una nota del Ayuntamiento, el alcalde ha insistido en que  "existen todos los apoyos institucionales necesarios, ayuntamientos,  Junta de Andalucía, Gobierno central y Consejo Europeo para que la  empresa entienda la necesidad de negociar un plan de viabilidad de la  factoría alcalareña, asumiendo de una vez por todas su  responsabilidad social".  

Gutiérrez Limones también ha apoyado a los trabajadores en sus  llamadas de atención sobre el incumplimiento de la empresa de los  acuerdos adquiridos en 2010, cuando se cerró la fábrica de cerámicas  Bellavista para potenciar la de sanitarios de Alcalá de Guadaíra,  "que entonces creímos pero no hemos visto compensada por las  inversiones".  

"Los trabajadores de la planta alcalareña han pasado mucho y han  pagado los costos de ese engaño", por ello le pide a Roca que "no  diga más públicamente que va a cerrar la planta alcalareña para  potenciar otras en Burgos o Castellón, porque esos productos serán  sanitarios pero no son de la marca Roca".

La intención de la dirección de la empresa, según Gutiérrez  Limones, "es un despropósito, primero, porque no se ha demostrado que  económicamente la empresa no sea viable, recordando que es una  multinacional expansión en los cinco continentes y, segundo, porque  tiene que presentar las cuentas completas y reconocer qué parte de su  producción y expansión debe a los trabajadores y consumidores de su  país".

"Si Roca llevase su propósito a término no sería la historia del  éxito de una empresa familiar que se convierte en una multinacional,  sino una historia de ingratitud que conseguiría la reprobación de su  gente, que no serían sus cómplices ni sus consumidores", ha  matizado.

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