Local

Los trabajos de soterramiento del arroyo llegan a su recta final

El Ayuntamiento de La Rinconada da el último gran paso para concluir con éxito las obras de soterramiento del arroyo Almonazar: la demolición del puente de la calle San José. Tras esta actuación, se culminará una obra que dejará atrás el aislamiento que sufría la parte más antigua del municipio.

el 16 sep 2009 / 02:17 h.

TAGS:

El Ayuntamiento de La Rinconada da el último gran paso para concluir con éxito las obras de soterramiento del arroyo Almonazar: la demolición del puente de la calle San José. Tras esta actuación, se culminará una obra que dejará atrás el aislamiento que sufría la parte más antigua del municipio.

Hace tan sólo unos días que se está procediendo al desmantelamiento del segundo puente, que marca de forma simbólica las fases de soterramiento del arroyo. Con su demolición se eliminan definitivamente los muros que impedían la libre circulación entre ambas márgenes del cauce. Su derribo obliga a poner en marcha un plan de tráfico para que el corte del puente no entorpezca la vida de los vecinos entretanto.

Los conductores que atravesaban el arroyo en este punto podrán hacerlo por dos caminos. Los que se dirijan a la estación de tren tienen que coger por las calles Sor Ángela y García Morato, atravesar el arroyo a través de una vía provisional y llegar a Santa Cruz. De igual modo, desde la parte de la vieja iglesia se cruza por la calle San Isidro Labrador, por medio de otra vía provisional. En sentido contrario, los vecinos que vayan al sector del Cáñamo tienen que atravesar por las calles Ramón y Cajal y Cristo del Perdón. Mientras, para dirigirse al entorno de la barriada de La Paz tienen que cruzar por la nueva vía a la que se accede desde Santa Cruz.

La consecuencia más palpable del cambio de la circulación es la desaparición de los aparcamientos. Ese problema se solventó con la creación de otras dos bolsas de aparcamientos en Ramón y Cajal y en García Morato, a la altura del parque de la calle Écija. Estos estacionamientos están iluminados y tienen vigilancia.

Estas modificaciones conllevan también un pequeño cambio en el recorrido del autobús interurbano. Una vez que entra en la carretera Bética, tiene que desviarse por San Isidro Labrador para atravesar el arroyo por la vía provisional y subir por Ramón y Cajal hasta llegar, como siempre, a la estación de tren y seguir su trayecto habitual. Este cambio supone que desaparezcan la parada de la carretera Bética que hace esquina con Málaga y las dos de la calle San José a la altura de Toledo y Santiponce. Hasta que el tráfico se restablezca habrá una parada tras salir de Ramón y Cajal junto al bar La Montanera.

Las obras del arroyo marcan un antes y un después en la imagen y en la mejora de los accesos de este municipio de la comarca de la Vega. Todos estos trabajos se iniciaron en febrero de 2008 con el entubamiento de las aguas residuales y la red de saneamiento del cauce por el casco urbano. Para ello, se dispuso un cajón hidráulico y se integraron las áreas no residenciales del entorno del Almonazar.

Más tarde se demolió el puente del Malecón, hace ya un año. Después tocó el turno del derribo de la pasarela próxima al colegio Maestro Antonio Rodríguez y, por último, llega la demolición del puente de San José.

  • 1