Local

Los traficantes de armas de El Vacie revendían las pistolas por toda España

El taller clandestino desmantelado por la Policía Nacional en El Vacie, que compraba armas inutilizadas, las manipulaba para que volvieran a disparar y las vendía en el mercado negro, distribuía su mercancía por todo el país. Después de rehabilitar las pistolas, cobraba por ellas el triple de su precio.

el 15 sep 2009 / 00:20 h.

TAGS:

El taller clandestino desmantelado por la Policía Nacional en El Vacie, que compraba armas inutilizadas, las manipulaba para que volvieran a disparar y las vendía en el mercado negro, distribuía su mercancía por todo el país. Después de rehabilitar las pistolas, cobraba por ellas el triple de su precio.

Los tres detenidos, el cabecilla y dos cómplices, todos portugueses y vecinos del Vacie desde hace "muchos años", adquirían sobre todo armas cortas en armerías españolas, de forma legal ya que estaban inutilizadas para su uso, y en muchos casos a través de internet.

Así evitaban despertar sospechas con la adquisición de gran número de estos artículos. Luego las modificaban con los instrumentos que han sido localizados en la vivienda del asentamiento chabolista que usaban como centro de operaciones, que fue desmantelado con la incautación de todos sus instrumentos, como informó ayer este periódico. Sin embargo, tras la detención, los tres arrestados fueron puestos en libertad por el juzgado.

Entre estos materiales se han hallado una soldadora, un taladro y juegos de brocas, fresadoras o limas, con los que, gracias a un exhaustivo conocimiento del funcionamiento de las armas, lograban revertir el proceso con el que las fuerzas de seguridad las hacen inservibles. Se cree que llevaban "bastante tiempo" distribuyéndolas a delincuentes de "distintos puntos de Andalucía y el resto del territorio nacional", según aclaró ayer la Policía.

La investigación, que ha llevado a cabo el Grupo de Atracos de la Policía Nacional en Sevilla, comenzó hace tres meses, cuando los agentes se incautaron de un arma usada en un delito cometido el 22 de noviembre del año pasado. El arma tenía el número de serie borrado, pero la Policía Científica logró recuperarlo. Gracias a esa identificación, se supo que la pistola figuraba en los registros de la Guardia Civil como un arma inutilizada, cuando en realidad funcionaba perfectamente.

Las investigaciones policiales permitieron descubrir que había sido adquirida en la armería de la localidad barcelonesa de Viladecans, de forma absolutamente legal, como insiste la Policía, ya que está contemplado en la legislación española. En ese establecimiento, la misma persona había adquirido medio centenar de armas cortas y largas de distintos calibres.

El gerente de esa armería explicó ayer a este periódico que su negocio distribuye armas por toda España. Las que funcionan deben comprarse en persona tras presentar la documentación necesaria, entre ellas el permiso de armas, ya que es una actividad "muy controlada", cuyos movimientos se apuntan en registros que controla periódicamente la Guardia Civil.

Compras discretas. Pero en el caso de las armas inutilizadas, la tienda las vende muy frecuente a través de internet, ya que "no pueden usarse, son como hierros, y se venden como objetos de coleccionista, en muchos casos para exposición", según explicó su gerente. En todo caso, la armería insistió en que no le constan compras tan masivas de armamento, por lo que su responsable barajó que esa cantidad fuese adquirida bajo distintas identidades y en distintos momentos. La Policía confirmó ayer que muchas compras se hacían por internet, y se cree que los delincuentes también usaban esa vía para contactar con sus compradores o vender las pistolas.

Los investigadores lograron saber en qué momento los responsables de la trama iban a recibir dos envíos de armas nuevas en la SE-30, a la altura de Pino Montano, justo al lado del Vacie, el pasado día 2 de febrero. La cita fue aprovechada por la Policía Judicial y la Brigada de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional para detener al líder de la red, Francisco R.R., de 32 años, con nueve detenciones anteriores, dos de ellas por un delito de tenencia ilícita de armas; y a sus dos cómplices: José C.B., de 48 años y con 12 arrestos previos, y Deborah B.C., de 29 años, la única sin antecedentes policiales.

En ese momento se les incautaron cinco pistolas de la marca Glock -cuyo precio ronda los 800 euros según la web de la armería de Barcelona-, un fusil Beretta -que sobrepasa los mil euros-, 3.200 euros en efectivo y un BMW de gran cilindrada.

La Policía registró luego una chabola, situada en la zona portuguesa del Vacie, donde se decomisó sólo una pistola más -en perfecto estado de conservación-, a pesar de tener constancia de que se habían comprado más de 50, que ya habían sido vendidas. También se localizó munición de distintos calibres, un ordenador a través del que realizaban los pedidos por internet, una soldadora, un taladro, juegos de brocas, fresadoras, limas y escobillas, entre otros artilugios para manipular las armas.

En libertad. Las primeras declaraciones de los detenidos, unidas a las pruebas recabadas por los investigadores, han permitido saber que la red vendía armas por todo el país y que lo hacía a un precio que alcanzaba el doble o incluso el triple del que pagaban por ellas en la armería, después de haberlas manipulado para que funcionaran de nuevo. Los detenidos fueron puestos a disposición del jugado, que los dejó en libertad con cargos.

Lar armas y los efectos intervenidos han sido derivados a la Policía Científica para que su estudio aporte nuevas pistas sobre esta organización, de la que se siguen buscando cómplices y compradores, puesto que la investigación está abierta y existe constancia de que han participado otras personas.

  • 1