Local

"Los trasplantes faciales han hecho real la ciencia ficción"

Es el presidente de la Sociedad Andaluza de Cirugía Maxilofacial y uno de los miembros del Virgen del Rocío que realizó en enero el primer trasplante de cara en Andalucía a un paciente que recibió el alta médica el pasado martes.

el 05 may 2010 / 19:19 h.

TAGS:

Pedro Infante Cossío.
-Francia fue el primer país que, en noviembre de 2005, realizó el primer trasplante de cara en el mundo. Luego le siguieron China y Estados Unidos. España ha logrado sumarse a este selecto club con tres casos, en Valencia, Sevilla y Barcelona. ¿Qué supone esto?
-El trasplante de cara es una realidad en cuatro países entre los que afortunadamente España se ha situado por derecho propio. Sin embargo, es de esperar que este procedimiento pueda estar pronto disponible en algunos países más. En España y Andalucía se han conjugado una serie de factores que han resultado primordiales para que la sanidad pública haya sido pionera en el contexto mundial.

-Cada vez que se realiza un trasplante, el equipo médico publica los resultados. ¿Qué se ha publicado hasta ahora?
-El trasplante de cara ha progresado enormemente desde el primero llevado a cabo en Francia en 2005. Desde entonces se han realizado diez. Los resultados publicados hasta la fecha en revistas médicas especializadas muestran resultados prometedores, pero conviene recalcar que el trasplante de cara es todavía un procedimiento experimental y que su valor terapéutico real continúa en estudio.

-¿Por qué?
-El primer trasplante facial, realizado hace cinco años, ha proyectado en el mundo científico real y en la sociedad los sueños de la ciencia ficción, convirtiendo un mito ancestral de la humanidad en una realidad quirúrgica y en un desafío médico accesible. Los resultados funcionales y estéticos logrados han demostrado la adecuada integración de los tejidos trasplantados dentro del esquema corporal del paciente, y la recuperación psicológica y social en cada uno de ellos permitiendo la recuperación de la identidad individual que habían perdido. Pero aun siendo alentadores todos estos datos preliminares, el mundo médico debe seguir adelante con cautela, porque por el momento apenas tenemos seguimiento clínico de una decena de pacientes muy seleccionados.

-¿Hay consenso internacional sobre cómo afrontarlos?
-Debido a su complejidad técnica, todos los equipos quirúrgicos a nivel internacional están de acuerdo en dos cuestiones: asumir la responsabilidad de publicar los resultados de forma transparente con el fin de contribuir al progreso y realizar los trasplantes solamente en centros sanitarios públicos que son los únicos capaces de coordinar equipos especializados multidisciplinares con un compromiso a largo plazo.

-¿Cómo está yendo la recuperación de Rafael en comparación con el resto de trasplantados?
-Hasta la fecha, al ser una operación tan novedosa, hay que significar que sólo se han publicado datos detallados de cuatro casos en el mundo. En este sentido, los resultados de la recuperación en Rafael a los tres meses de la operación son similares a éstos.

-¿Qué destacaría de este caso en particular?
-Un punto clave del éxito en Rafael ha sido extirpar los tumores deformantes y progresivos que padecía. Los aspectos estéticos del rostro y la recuperación de la sensibilidad de los nervios y la movilidad de los músculos de la cara se deben producir de forma paulatina entre el sexto mes y el año. También será fundamental el cumplimiento en lo que respecta a la inmunoterapia, la estabilidad psicológica, el apoyo familiar y social y el tratamiento de rehabilitación.

-¿Sería recomendable tener organizado el trasplante de cara en un programa nacional o incluso europeo con centros de referencia?
-El desafío técnico que conlleva haría aconsejable disponer de hospitales de referencia altamente especializados. Este planteamiento parece claro en el ámbito andaluz y en el nacional y, por lo tanto, puede ser aconsejable a nivel europeo, pero hay que considerar otras cuestiones.

-¿Cuáles?
-Por ejemplo, las diferencias geográficas, culturales o económicas de cada país que estuviera dentro de este programa. Además, la normativa que rige los trasplantes en cada Estado europeo es parcialmente diferente. Por el momento, establecer un protocolo común en toda Europa no parece posible, aunque sí sería deseable que se trabajase para establecer una coordinación común en el ámbito de la UE.

-¿Es previsible que haya episodios de rechazo en el futuro graves, que incluso requieran la hospitalización o intervenirlo de nuevo? ¿Qué experiencia hay del resto de casos?
-En todos los pacientes se han seguido los mismos protocolos de tratamiento inmunológico. Los episodios de rechazo observados se han controlado satisfactoriamente con fármacos inmunosupresores, pero hay que insistir en que los pacientes sean fieles al tratamiento, pues el segundo paciente trasplantado en China falleció porque abandonó motu proprio el tratamiento.

-Cuando se trasplanta un órgano, éste suele tener fecha de caducidad, que oscila entre cinco a 15 años como mucho. ¿Tiene fecha de caducidad el trasplante facial?
-El comportamiento a largo plazo del trasplante de cara no se conoce todavía, en parte porque no se sabe cuál es el mecanismo intrínseco que produce el rechazo crónico. En la experiencia acumulada con los trasplantes de mano, el inicio del rechazo crónico ha sido impredecible. Lo que sí se presupone es que los efectos del rechazo crónico sobre la cara serán menos severos que con los órganos sólidos, ya que por el momento estos signos de rechazo no han afectado ni a la función y ni a la estética del tejido trasplantado a la cara.

  • 1