Los vecinos de Carmona decidirán sobre la accesibilidad del casco histórico

Los carmonenses opinarán sobre el proyecto de mejora de habitabilidad. El colectivo de personas con movilidad reducida lleva años reivindicando este cambio

el 30 ago 2014 / 16:15 h.

Vista aérea de parte del serpenteante y a veces difícilmente accesible casco antiguo de la ciudad de Carmona. Foto: El Correo Vista aérea de parte del serpenteante y a veces difícilmente accesible casco antiguo de la ciudad de Carmona. Foto: El Correo El pleno del Ayuntamiento de Carmona acordó recientemente suscribir un convenio con la Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía por el que se invertirán en los próximos años 600.000 euros para la mejora urbana del conjunto histórico de la ciudad que será decidida por los propios vecinos. Esta inversión será confinanciada por las dos administraciones que coinciden en que la participación ciudadana será fundamental para decidir qué proyectos de mejora se llevan a cabo. De esta manera, se dará voz a los carmonenses a través de distintos instrumentos para que sean ellos los que propongan qué medidas se ejecutan en sus calles relacionadas con el tráfico, la peatonalización, las zonas de aparcamientos, o la contaminación visual. Es una nueva oportunidad para que uno de los colectivos más afectados por la falta de accesibilidad en el viario y edificios públicos locales, las personas con movilidad reducida, vean en sus reivindicaciones decanas, en algunos de los casos, sean escuchadas para subsanar sus dificultades viarias. Dentro de esos luchadores se encuentra Manuel Torreglosa, un joven carmonense de casi 28 años que actualmente estudia Filología Hispánica en la Universidad de Sevilla. Desde hace diez años padece una lesión medular y se desplaza en silla de ruedas. Esta nueva situación en su vida le ha permitido constatar la existencia de gran cantidad de barreras arquitectónicas, tanto en las calles como en los diferentes edificios o viviendas. Actualmente, Torreglosa trata de luchar contra dichas barreras para que tanto personas con discapacidad, personas mayores o mujeres embarazadas puedan tener una ciudad más accesible. Su lucha se remonta, tal como él afirma «desde que me dieron el alta en el Hospital Nacional de Parapléjicos y me volví de nuevo a Carmona en 2007». En todos estos años, Torreglosa indica que cualquier logro «es insuficiente pues queda muchísimo por hacer», y reconoce no ser «el único que lucha contra las barreras arquitectónicas. Hay carmonenses como Pilar Castro, Juana García, madre de Esther Laforge u Óscar, que llevan realizando esta labor desde hace muchos años». Entre algunas de las mejoras conseguidas están la accesibilidad de la biblioteca municipal, al Museo de la Ciudad y una buena cantidad de mejoras de acerados. Manuel, una persona muy activa a pesar de su paraplejia y amante de la música y la lectura, es claro a la hora de hablar de las formaciones políticas. A su juicio, el apoyo institucional, «a modo de paradoja, sólo lo recibimos antes de una cita electoral. Luego se olvidan de nosotros». La subvención procedente de ‘Ciudad Amable’, le parece «a nivel económico, demasiado cuantiosa como para que el Consistorio no cuente con nosotros, que somos los que de primera mano vemos cualquier tipo de barrera. Espero que el dinero se use lo mejor posible». Asimismo indica que «Carmona está muy lejos de ser una ciudad accesible». Torreglosa señala entre los puntos más negros del viario el eje Puerta de Córdoba-Parador, y añade que «está fatal». Asimismo, indica que «aunque el monumento de la Puerta de Sevilla no está adaptado, hay que reconocer que desde ahí hacia toda la parte de extramuros sí se ha hecho mucho». También señala la sala de exposiciones de los Bajos del Ayuntamiento, el edificio de Juventud en Hytasa, las Iglesias, muchos autobuses interurbanos o el Teatro Cerezo como no adaptados, y recuerda que «todos los edificios públicos deben estar totalmente accesibles ya que es lo que estipula la ley». Por su parte, el alcalde de Carmona, Juan Ávila, destacó la envergadura de este proyecto, «no sólo por la inversión que hemos conseguido para Carmona, sino porque serán los ciudadanos los que, por primera vez, decidan qué medidas se acomodan más a sus necesidades y a los intereses de la ciudad». Ávila resaltó también las gestiones realizadas por el gobierno municipal ante la Junta de Andalucía para aumentar la cantidad inicialmente prevista para este proyecto, que ha pasado de 200.000 a 600.000 euros.

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