Local

Los vecinos de la calle Islas Baleares se quejan del humo de un gimnasio

Los vecinos de la calle Islas Baleares llevan reunidas 120 firmas para que se elimine una chimenea que tiene el nuevo gimnasio abierto en su urbanización. (Foto: El Correo)

el 15 sep 2009 / 01:47 h.

TAGS:

Los vecinos de la calle Islas Baleares llevan reunidas 120 firmas para que se elimine una chimenea que tiene el nuevo gimnasio abierto en su urbanización. Sostienen que ennegrece las viviendas y la ropa y que tienen que soportar a diario los malos olores que desprende.

La calle Islas Baleares, paralela a la Avenida de España, ve cómo el nuevo gimnasio llegó con una chimenea que se pasa las 24 horas soltando humo. Están muy molestos porque no pueden vivir tranquilos en sus viviendas, que deben "limpiar dos veces diarias debido a las manchas de la chimenea". Pero, además, el vecino que lideró la recogida de firmas, Antonio Medrano, cuenta que el pasado día 12 "la abogada de la Concejalía de Urbanismo" les dijo "que no tenía licencia de apertura y que no podía estar abierto".

Por su parte, José Ortigosa, un yesero de 52 años, declara estar harto de tener que pintar su azotea cada dos meses porque está siempre ennegrecida. "No sé por qué tengo que gastarme 100 euros en pintura y estar un día entero trabajando", se queja.

Urbanismo reconoce que la licencia de apertura todavía está pendiente, algo que los vecinos descubrieron "de casualidad". No es intención suya, de todas formas, perjudicar a la empresa. "Nos da igual que no tengan licencia, lo que queremos es que pongan la chimenea más alta y nos dejen vivir en paz", apostilla Antonio Moreno, otro de los vecinos que protestan.

Por su parte, Carlos Romero, uno de los socios del gimnasio, subraya que esta chimenea se cambió de sitio "tres veces" para atender las peticiones. "Y no tenemos por qué hacerlo", precisa. La chimenea quema huesos de aceituna para las calderas y suelta un humo no contaminante. Por eso reciben una subvención de la Junta de Andalucía. "No entiendo por qué esta gente quiere perjudicar a un negocio que da trabajo a más de 30 vecinos de Dos Hermanas", continúa el representante del gimnasio.

En cuanto a la licencia de apertura, puntualiza que tan sólo faltan unos "trámites burocráticos" correspondientes a la construcción de un ascensor que exige el Ayuntamiento de Dos Hermanas, por lo que se concederá cuando acaben el elevador en construcción.

De todas maneras, la dirección asegura estar en disposición de una licencia de apertura provisional por la que puede estar funcionando el negocio. El gimnasio tiene casi 3.000 metros cuadrados, dos plantas y está pensado para albergar unos 3.000 socios. Es el más grande de la ciudad.

  • 1