Local

Lubna Hussein: "El Islam no dice que haya que azotarme por usar pantalones"

La periodista sudanesa fue castigada el pasado septiembre a recibir 40 latigazos por usar pantalones, aunque finalmente el Gobierno le conmutó la pena por 150 euros. Ahora trabaja para cambiar las leyes en Sudán.

el 09 dic 2009 / 20:48 h.

TAGS:

Lubna Hussein.

-¿Usó pantalones como medida de protesta contra los gobernantes de su país?

-No. Yo sabía que desde 1998 estaba prohibido utilizarlos en los sitios públicos pero ignoraba que estaba prohibo llevar pantalones en un restaurante, algo que pertenece al ámbito privado. Además, antes del nuevo Gobierno era habitual que las mujeres los usaran.

-¿Cuándo la detuvieron creía realmente que la causa era el atuendo que llevaba?

-Si le digo la verdad, en el momento de la detención pensé que se trataba de una cámara oculta o que estaban buscando a un criminal, no a mí y a más mujeres por llevar pantalones.

-¿Intentó persuadir a las demás mujeres para que lucharan por no ser azotadas?

-Yo las animé para que ellas mismas supieran los derechos que tenían. Muchas mujeres en Sudán no saben los derechos que deben tener.


-¿Y es por culpa del Islam o por que los dirigentes interpretan la ley islámica de la forma que más les conviene?

-Lo que dice el Islam es que la mujer tiene que vestir de forma respetuosa. Y en ningún sitio podrá usted leer que haya que azotar a las mujeres por usar pantalones.


-Entonces, ¿su condena a 40 latigazos es una decisión que toman directamente los gobernantes del país?

-He hablado con muchos científicos y expertos islamistas y ninguno me dice que esté prohibido usar pantalones y mucho menos que una mujer tenga que ser azotada públicamente por este motivo.


-Cuando fue condenada, ¿tuvo claro desde el primer momento que no aceptaría la pena o pensó en alguna ocasión dejarse azotar?

-En ningún momento quise ser azotada pero al Gobiernos se le fue mi tema de las manos.

-¿Por qué?

-Escribí a muchas personas que conocía para invitarlas, de algún modo, a mi acto de castigo público. Fue una estrategia. El propio Gobierno fue el que cambió la pena de 40 latigazos por una multa de 150 euros.


-También es excesivo pagar por la forma de vestir.

-Allí no hay Justicia. Mire, por violar a un niño te castigan en mi país con un mes de cárcel ¿dónde está la Justicia?


-¿Le sentó mal que pagaran la multa sus compañeros?

-No estoy de acuerdo ni con la multa ni con la cárcel. Mi intención es eliminar este código porque no respeta ni los derechos humanos en general ni los de las mujeres en particular. Nuestra Constitución tenía que haber derogado muchas leyes.


-Tuvo que salir a escondidas del país, ¿qué hace ahora?

-Luchar por cambiar las leyes. Los juzgados no ofrecen el derecho de defensa. Sólo hay un juez y un policía en los juicios. No hay ninguna garantía.


-¿Y cómo piensa hacerlo?

-Pues con la ayuda de los medios de comunicación intentaré que cambie la opinión púbica de Sudán y que las personas sean conscientes de los derechos que deben tener. No he podido volver allí. Me detendrían de nuevo. No tengo orden de detención, pero tampoco allí es necesaria.

  • 1