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Lucho González es el gran deseado

El Sevilla negocia la llegada del centrocampista argentino, ex del Oporto y ahora en las filas del Al-Rayyan. Su caché es el gran obstáculo.

el 14 ene 2015 / 10:08 h.

El argentino, feliz tras su fichaje por el Al-Rayyan. El argentino, feliz tras su fichaje por el Al-Rayyan. La marcha de Mbia con su selección en un momento clave de la temporada y la incertidumbre que generaba el estado de Cristóforo hicieron que el Sevilla pusiera su maquinaria en marcha para reforzarse hace tiempo, a la espera de tomar una decisión definitiva. Inicialmente, su idea era incorporar al deportivista Juan Domínguez, que sigue estando sobre la mesa, aunque en estos momentos el gran deseado es un centrocampista mucho más contrastado: Lucho González. El argentino, cuyo nombre avanzó ayer la Cope y este periódico puede corroborar, se encuentra ya en negociaciones con el Sevilla. De 33 años, 1,85 metros y 76 kilos, se trata de un jugador con sentido táctico, buena salida de balón y disparo, participativo y capaz de actuar tanto de pivote como por delante de éstos. Lucho González milita actualmente en el Al-Rayyan de Qatar, entrenado por Manolo Jiménez, al que llegó hace un año. Su condición de peso pesado y capitán del Oporto, donde ganó más de una decena de títulos en seis años, le convertían en pieza codiciada, aunque no fue hasta enero de 2014 –terminaba contrato en junio– cuando dejó el club luso. Una oferta de 4,5 millones por año y medio sedujo al exjugador de River, Marsella y de la selección, con la que fue oro en Atenas 2004 y disputó el Mundial 2006. Su caché es alto. Un desafío El Sevilla ha sido consciente siempre de la dificultad que entraña hacerse con Lucho González, cuyo vínculo con el Al-Rayyan expira en junio de 2015. Por ello, lleva la negociación con sigilo, ya que es un futbolista que, además de tener cartel, atraviesa un buen momento, pese a jugar en una liga de nivel inferior a las europeas. El argentino sabe que el Sevilla es un equipo con aspiraciones... y que puede ser su último tren en el fútbol de élite. Jugar en Nervión le atrae. Entre otras cosas, porque en el Sevilla se encontraría un buen equipo y, además, a un viejo compañero y amigo: Mbia. En 2009, el Marsella desembolsó 18 millones por Lucho González, un jugador al que se relacionó en varias ocasiones con el Valencia de Emery. Allí, en el equipo francés, argentino y camerunés coincidieron a las órdenes de Didier Deschamps y forjaron una gran amistad. Todos le hablan bien del Sevilla. Sólo falta que nada se tuerza y que la entidad nervionense haga valer sus armas en esta negociación.

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