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Luis Aragonés tendría bastante que decir en este vestuario

El Sevilla hizo el peor partido posible para homenajear al Sabio de Hortaleza,que siempre decía las cosas de frente y por derecho.

el 02 feb 2014 / 01:36 h.

El Sevilla tributó en Málaga el peor homenaje posible a Luis Aragonés. Al de Hortaleza le llamaban El Sabio porque lo sabía casi todo de este deporte llamado fútbol y decía las cosas como son, de frente y por derecho. Si hubiera visto el partido de anoche el encuentro del Sevilla, del que fue su entrenador (1993-1995), no habría tenido reparo alguno en decir que  el petardo en La Rosaleda había sido de época. Les hubiera pegado una bronca enorme a los jugadores y les habría dicho que con la actitud mostrada sólo se puede aspirar a conservar la categoría y pare usted de contar, porque eso de que la Champions es un objetivo ambicioso suena muy bonito, pero es una milonga. Y no descarten que después de ir ganando para terminar perdiendo, Luis hubiera cogido a más de un futbolista por el pecho y le hubiera pegado un importante zamarreón. Con esa actitud, tan dura pero a la vez tan paternal y lógicamente apoyada en sus conocimientos, logró grandes éxitos como entrenador y podía reactivar un vestuario que deambulaba si rumbo y con el norte perdido, como parece que está ahora el equipo de Emery. Como hizo aquel día con Reyes en un entrenamiento con la selección que dio la vuelta al mundo y se buscó un lío sin comerlo ni beberlo por decir que un jugador negro era negro, el genio de Aragonés se habría encarado con Beto y le habría gritado que es más importante parar un balón en un feo escorzo que encajar un gol en una fotogénica estirada. Le habría espetado a Alberto Moreno que a su edad igual le viene bien un par de partidos en el banquillo. Una parada para tomar un nuevo impulso suele venir bien en muchos casos. Para Coke también hubiera tenido:que esto es para listos y un jugador revolucionado y alocado lo único que hace es perjudicar al equipo. A Reyes hubiera intentado convencerlo –uno más que lo hace, sin éxito– para que vuelva a ser un futbolista de verdad. Y a Gameiro, que un delantero del nivel que, se supone, tiene en sus botas, no puede hacer este tipo de partido y se tiene que activar ya o ya. Ypor último, le habría recordado a su colega Bernardo Schuster que a pesar de toda la rivalidad, esto es un deporte y por lo tanto, hay que ser deportivo. Por si no lo recuerda.

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