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Luis da un toque de atención a Torres por su desplante

A Luis Aragonés no le ha gustado el enfado de Fernando Torres al ser sustituido. "Estos son temas que se quedan en el vestuario, pero las cosas no se quedarán así; las cosas no se dejan pasar", dijo el técnico. Foto: EFE

el 15 sep 2009 / 06:13 h.

A Luis Aragonés no le ha gustado el enfado de Fernando Torres al ser sustituido. "Estos son temas que se quedan en el vestuario, pero las cosas no se quedarán así; las cosas no se dejan pasar", dijo el técnico. Por su parte, Torres fue tajante: "Si Luis tiene que decirme algo, que me lo diga"

El delantero de la selección española y del Liverpool, que fue sustituido por su compañero Cesc Fábregas en el minuto 54, abandonó el césped del estadio Tivoli Neu de Innsbruck con semblante serio y le negó la mano al seleccionador cuando se acercaba al banquillo.

Preguntado ayer al respeto, el entrenador señaló que son "cosas que se quedan en el vestuario", para aclarar más tarde que "las cosas no se quedarán así". "Las cosas no se dejan pasar. Comprendo y entiendo al jugador que se enfada y estoy con Torres, pero la corrección posterior es importante", comentó.

"El jugador se debe de enfadar primero consigo mismo. El ambiente en la selección es extraordinario y hemos inculcado desde el primer momento que son tan importantes los que juegan como los que no juegan. El que no juega se debe cabrear, primero consigo mismo y luego con quien sea", añadió Aragonés en conferencia de prensa el día después de la goleada a Rusia (4-1).

De todos modos, Aragonés elogió al Niño pese a que las alabanzas generalizadas fueron para Villa. "Torres también aportó y trabajó arriba para tapar a uno de sus defensas -Shirokov- y lo hizo perfectamente. Los goles son producto de rachas y a Villa le ha venido una buena, pero el primero se lo da Torres", apuntó el seleccionador, que dejó claro que cambió al madrileño porque necesitaban "uno más en el centro del campo porque era importante dejar la portería a cero.

Fernando Torres, por su parte, afirma que si el seleccionador tiene que decirle algo, que se lo diga. "No he hablado nada con Luis, pero si tiene que decirme algo, que me lo diga. Supongo que me lo dirá", comentó el delantero del Liverpool sobre el asunto.

"A nadie le gusta que le cambien, pero la verdad es que el equipo no notó el cambio. Se marcaron dos goles más y no hay nada más que decir. Es una decisión técnica y hay aceptarla", añadió el jugador.

Torres fue sustituido en el minuto 54 del partido por Cesc Fábregas. Cuando se retiraba al banquillo tiró el chándal al suelo y le negó la mano al seleccionador y sentó junto a los suplentes con gestos ostensibles de enfado y lanzando palabras malsonantes al aire. Y este hecho, desde luego, no ha pasado desapercibido para el seleccionador español.

Pero no queda ahí la cosa. Luis dio también un toque de atención a Sergio Ramos. "No fue de sus mejores partidos, pero estuvo bien subiendo menos que otras veces. A lo mejor debió haber subido más. Los jugadores no están siempre acertados, pero es un baluarte importantísimo. En el gol había un jugador que tenía que marcar al hombre a ese delantero. Es la marca mixta que hacemos en un córner y saques laterales. Cuatro en zona y dos a los hombres más peligrosos. Había uno que no le marcó. No me enfado pero debemos estar aplicados", dice.

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