Cultura

Luis Gordillo: "Cernuda me aburre mucho, lo encuentro demasiado cursi"

El artista Luis Gordillo debuta como escritor con ‘Little memories’, un libro dentro de una colección impulsada por Rafael Ortiz

el 01 feb 2010 / 17:20 h.

Dice Luis Gordillo con humor que su debut como escritor se aviene en cierto modo a ese artículo de la ley de Murphy según el cual, cuando alguien ha triunfado en un campo, debe dedicarse a otro para conocer el fracaso”. Little memories es el título de su estreno en la disciplina de las letras, y también el de la primera entrega de la colección La Cara Oculta. Bajo este nombre se da a conocer también Los Sentidos Ediciones, proyecto editorial encabezado por el galerista Rafael Ortiz que pretende editar textos originales de artistas plásticos.

En el caso de Little memories, se trata de reproducir un cuaderno en el que Gordillo ha ido reuniendo durante una década pensamientos dispersos, aforismos, versos sueltos, alusiones a viajes –Nueva York, Londres, Munich, Casablanca– y formas inclasificables que vienen a mostrar el perfil más humano del pintor. “Con mi pintura soy de un escepticismo enorme, el peor crítico de mí mismo. Pero con estos escritos soy como el abuelo con su nieto, les perdono todo lo malo que puedan tener. Le tengo cariño a ese cuaderno, es algo muy vivo y muy de verdad”, dice.

“Aquí no hay nada profesional”, subraya Gordillo. “La profesionalidad exige trabajar todos los días, con ganas o sin ellas. Pero todo lo que he escrito se ha hecho con ganas, las frases caen de arriba, con esa sensación de la que tanto se habla, como si te dictaran las cosas. Es algo que hago de higos a brevas, pero nunca escribo por escribir. Cuando me piden un texto me vuelvo loco, las comas son un engorro”.

“Es como si se borraran ciertos límites, es casi un dibujo con un sentido de lenguaje; un dibujo informalista que da paso a la letra impresa”, prosigue. Con anterioridad a este volumen, Gordillo apenas había publicado algunos escritos para la revista Matador, a los que bautizó como Protesías porque “son una forma de poesía extraña, y la palabra tiene la misma raíz que proteína y prótesis. Suena a eso, a alimento y ayuda”, agrega.

No obstante, se reconoce un pésimo lector de poesía. “No entiendo casi nada. Leo a Pessoa, que me gusta mucho. Cuando estoy deprimido, leo El libro del desasosiego, que me saca del pozo porque sé que nunca voy a llegar a ese nivel de tristeza. Es como vitamina para mí”, sonríe.

Y poco más, admite Gordillo: “Cernuda y todas esas cosas me aburren mucho, lo veo demasiado cursi. Comprendo que debe de ser una barbaridad del ego decir esto, pero soy incapaz de disfrutar con esa poesía. A Machado sí lo leo con gusto, pero para mí es un filósofo, dice grandes frases morales. Borges también. Pero aquel de El Puerto de Santa María... ¡Alberti!, no lo comprendo en absoluto”.

La misma naturalidad la emplea el sevillano para explicar sus escritos, en los que advierte la importancia de un humor muy sutil. “La ironía que hay en los títulos de algunos de mis cuadros también está aquí. Quien haya visto mis dibujos de los 70, con elementos que son como de niños, cosas de cómic, la reconocerán también y verán que es la misma”, asevera. “Pero no todo es una sonrisa. Hay referencias, por ejemplo, a la muerte de mi hermano Ramón, a momentos difíciles de mi vida. Pero a veces la mejor manera de afrontar la tragedia es hacerla más llevadera con la broma, ¿no?”.

Según adelantó el director de la colección, José Yñiguez, La Cara Oculta quiere “tender puentes entre la palabra y la imagen” y sacará a la luz en próximas entregas libros como Geografía para ciegos de Daniel Verbis, una guía de viajes de Jesús Palomino, textos sobre música de Guillermo Pérez Villalta y escritos sobre flamenco de Pedro G. Romero, un poemario de José María Báez y correspondencia inédita de los miembros del colectivo Equipo 57.

Pero de Luis Gordillo, ¿habrá próximas entregas? “No lo creo”, afirma rotundamente. “He dicho que sólo escribo con ganas. Un día se me quitaron y ya no han vuelto”, apostilla.

Algunos fragmentos:

 

¿tú que edad tenías cuando eras joven?
la tristeza se contagia en espiral
los días horizontales (DH) son más largos que los días verticales (DV)
¿al menos sufrimos de verdad?
 me estoy volviendo loco de la vista
No estoy de acuerdo con lo que pienso
¿quién me perseguirá si no puedo dejar huellas?
la melancolía mide distancias y la nostalgia fluidos
el pensamiento, cuando es redondo, no tiene sombra
estoy viviendo la vida de Luis Gordillo

 

  • 1