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Cultura

'MACBECKS' O EL GLAMOUR LLEGA AL TEATRO

David y Victoria Beckham, una de las parejas-marca más famosas del mundo, tal vez no han leído nunca Macbeth o ninguna otra obra de William Shakespeare, pero un musical irlandés los ha transformado en un trágico dúo digno de la pluma del escritor inglés. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 21:27 h.

David y Victoria Beckham, una de las parejas-marca más famosas del mundo, tal vez no han leído nunca Macbeth o ninguna otra obra de William Shakespeare, pero un musical irlandés los ha transformado en un trágico dúo digno de la pluma del escritor inglés.

Macbecks se estrenó en Dublín el pasado 14 de enero y, poco a poco, se está convirtiendo en un fenómeno con visos de traspasar las fronteras de esta isla y cumplir así con las expectativas de sus dos autores, Malachy McKenna y Gary Cook. Por él desfilan David, Victoria, Alex Ferguson, Sven Goran Eriksson, Wayne Rooney, Rebecca Loos y muchos más. Pero una advertencia, el musical contiene escenas con "picante, deporte, sexo, famosos y algo de fútbol blando", según los autores. Basada vagamente en la conocida obra del bardo de Avon, la acción transcurre en la Inglaterra Isabelina del siglo XVII. El fútbol, como deporte, está todavía dando sus primeros pasos y los campos de juego están poblados de jugadores calvos, feos, patizambos y desdentados.

Turno para las Spice Witches (las Brujas Picantes), entre las que se encuentra Poshoria (Victoria), quien decide usar sus negras artes para crear al futbolista perfecto: Macbecks. Lo seduce y se inicia una relación de cuento de hadas entre una bruja que, al parecer, también canta, y un centrocampista bellísimo y con un pie derecho de seda no muy dado a juntar más de cuatro o cinco palabras seguidas. Pero la tragedia acecha a la deslumbrante pareja. El dúo amoroso se convierte en un trío con la llegada S'Alex (Sir Alex Ferguson), su estricto y paternal entrenador, a quien no le gusta nada ver cómo Poshoria convierte a su jugador en una atracción de circo, en un metrosexual.

En este punto, el musical llega a recrear la ya infame escena ocurrida en el vestuario del Manchester United después de que los Reds perdiesen en su estadio ante el Arsenal un partido de la copa inglesa de 2003. Ferguson entró en las duchas y, mientras abroncaba a sus jugadores con su legendaria mala uva escocesa, propinó un puntapié a una bota de tacos que cruzó toda la habitación hasta impactar en la ceja de Beckham, quien recibió varios puntos de sutura.

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