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Madrid también sabe cangrejear

La Virgen de Regla se ha dado un paseo triunfal por las calles de la Villa y Corte en su regreso del Viacrucis

el 20 ago 2011 / 17:23 h.

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A pocos metros ya de la entrada, Paco Loza, segundo capataz del palio de Regla, sintetizaba con acierto las emociones vividas sta pasada madrugada al lado de la dolorosa sevillana por las calles de la Villa y Corte. "¿Que qué es lo que más me ha llamado la atención? Los piropos, sin duda. Llevo desde 2003 de capataz aquí y los continuos piropos y los vivas que se le han dado a la Virgen no los he oído en mi vida. En las levantás, en las arriás, durante las marchas... Todo ha sido desbordante".


El regreso de "la Virgen de Sevilla" desde Cibeles hasta la que será hasta mañana su sede provisional en Madrid, la parroquia del Carmen, se ha convertido durante esta madrugada en un auténtico paseo triunfal, trufado de vivas a la Virgen de Regla, gritos de guapa y guapa, continuos aplausos y momentos de intensa emoción, como el vivido en una abarrotadísima calle Alcalá cuando la banda de Santa Ana atacó la interpretación de la marcha Encarnación Coronada y, primero todo el cortejo, y luego el público entregado, entonaron a una sola voz la versión coral del Dios te salve María.


El palio de corbatas rojas que cierra el Miércoles Santo sevillano se paseó por Madrid a los sones de un repertorio musical clásico y alegre, con marchas como Estrella Sublime, Esperanza de Triana Coronada, Coronación de la Macarena, Caridad del Guadalquivir, Rosario de Monte-Sión o Pasan los Campanilleros, aunque a su paso por la emblemática Puerta del Sol también se escucharon composiciones más solemnes como La Madrugá y Hosanna in excelsis.


Completado el largo y vallado recorrido común previsto para los pasos de la JMJ, la Virgen de Regla desembocó en la Puerta del Sol, ya libre de manifestantes anti-Papa, al filo de las 00.45 horas, momento a partir del cual los fieles, devotos y curiosos, muchos de ellos llegados directamente desde Sevilla para vivir esta histórica Madrugá madrileña, se apoderaron de los alrededores del paso cangrejeando ante las andas y aplaudiendo, con acierto, en los momentos claves que requería la procesión.


Las protestas itinerantes de los anti-Papa en torno a la Puerta del Sol y su juego del gato y el ratón con la Policía mantuvo en jaque el comienzo de la magna procesión de los pasos participantes en el Viacrucis de la JMJ. El de la Virgen de Regla, que abría este largo cortejo, permaneció parado por orden policial durante 32 minutos en la plaza de Cibeles. La falta de explicaciones policiales sobre las causas de este desagradable parón apunto estuvo de provocar un plante de las cofradías. El arzobispo Asenjo y el auxiliar Gómez Sierra abandonaron la procesión en este momento, y por recomendación policial fueron escoltados por varios hermanos mayores sevillanos que participaban en el cortejo con sus varas hasta que pudieron subirlos a un taxi.


A las 2.30 de la madrugada, después de una difícil maniobra -al encontrarse la puerta el templo en una calle en cuesta a la que el paso accedió ya de espaldas- la Virgen de Regla retornaba a la que ha sido su casa madrileña. Mañana, en este mismo templo, la dolorosa permanecerá expuesta en besamanos y las 20.00 horas habrá una misa de acción de gracias que pondrá punto y final al sueño de una madrugada de verano en Madrid.

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