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Madrugo por tu pase del Centro

Una empresaria sevillana ha encontrado un filón en las colas del distrito para sacarse la tarjeta de residente: le han encargado cientos de ellas.

el 19 ene 2011 / 19:46 h.

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María se presta a hacer la cola para sacar los pases de tráfico del Centro.

Quien haya tenido que esperar durante horas para conseguir número en el distrito Casco Antiguo y poder tramitar el pase de acceso al Centro de su coche verá masoquista que alguien lo haga todas las semanas, pero María ha encontrado en esas larguísimas colas un filón para su negocio. Lleva desde junio llegando temprano y aguardando para tramitar la tarjeta que residentes y dueños de garajes precisan para que no los multen con 70 euros por estar más de 45 minutos en el Casco Histórico. No le falta trabajo: calcula que ha tramitado "entre 500 y mil" pases. El Plan Centro entró en vigor el 16 de diciembre, pero muchos residentes no tienen aún su autorización. El distrito reparte 50 números diarios para tramitarlos, que se acaban todos los días.

Así que, como el negocio sigue funcionando, María ha vuelto a dejar esta semana folletos en los parabrisas de los coches del entorno con su teléfono y un mensaje que apela a la impaciencia: "Si no tienes tiempo y no quieres hacer las colas, yo te las hago". Por 25 euros, es ella la que llega al distrito a las 7 de la mañana y espera a pie quieto hasta que a las 9.30 se reparten los números, aguarda a que le toque el turno, gestiona el pase y acude a la Encarnación para pagar 1,67 euros de impuestos y que le pongan el sello de Hacienda.

María Ruiz montó hace casi año y medio una empresa de gestiones sencillas alojada en la web sinotienestiempo.com, que se ofrece a realizar todo tipo de trámites, tanto domésticos como profesionales. Igual gestiona un catering, busca a una canguro competente, organiza la reforma de la casa o concierta una cita, que da de alta a la consulta de un psiquiatra o redacta textos. Sabe cómo vender el producto: en su web ofrece realizar "todo tipo de papeleos" con el gancho: "Olvídese de las esperas y de tratar con la administración".

Se le ocurrió incluir el trámite de los pases cuando ella misma fue a buscar el suyo y tuvo que perder la mañana. Puso carteles ofreciéndose a realizar la gestión con una oferta de 10 euros, y empezaron a llamarla. "Al principio era diferente, porque en junio podía sacar cinco pases con el mismo número y si llevaba seis, también me los hacían. Luego comenzaron a ser más restrictivos y limitaron los pases a tres por número. Y ahora sólo permiten dos", explica. Por eso, la acompaña otra persona, porque no puede coger más de un número: "No lo permite el distrito, pero tampoco me parece justo, porque todo el que está allí espera lo mismo que yo". Los pases para el Centro y la renovación de los vados de garajes para adaptarse a la nueva ley son ahora los servicios más solicitados.

También ha ido variando el ansia de la gente. En junio, cuando se preveía que el Plan Centro se implantase tras el verano, María acudía varias veces por semana y tenía que ir a las 7.30 horas porque había mucha demanda. Cuando el Ayuntamiento retrasó la aplicación del plan "la gente debió de pensar que no iba a entrar en vigor, y podías ir a las 9.30 y coger número". Ya sólo iba un día por semana. En diciembre, cuando la medida se instauró, la demanda volvió a aumentar y de nuevo tiene que ir temprano, a veces dos días por semana, según los encargos "y la prisa del cliente", ahora que ya se multa.

Suelen requerirla profesionales que prefieren pagar antes que cogerse un día libre para realizar la gestión por sí mismos, aunque también los hay que le llegan de rebote, después de intentar conseguir número un par de veces y no conseguirlo. Eso ha permitido a esta joven de 32 años, que montó la empresa al quedarse en paro, contratar a dos trabajadores a tiempo parcial.

Ellos tienen ya calados todos estos molestos trámites: según el número que le den en el distrito, María sabe si tiene que volver una hora o dos horas y cuarto después, e igual le ocurre en otros servicios de la administración. Es cuestión de práctica.

En sus largas horas de espera ante el distrito -los ciudadanos deben esperar en la calle hasta las 9.30, aunque las oficinas abren a las 9-, María ha visto "de todo: hasta linchamientos para conseguir un número".

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