Economía

‘Mafo’ pide al Gobierno un ‘plan B’ por si empeora la economía

El Banco de España reclama más control sobre el gasto autonómico y el local

el 05 oct 2010 / 12:24 h.

Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ayer, durante su intervención en el Congreso.

Exige un plan B por si el Ejecutivo no acierta con las cuentas. El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, sugirió ayer al Gobierno que tenga una alternativa en el caso de que no se cumpla el objetivo económico previsto para el próximo año, lo que dificultaría la reducción del déficit.

Durante su intervención ante la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, Fernández Ordóñez -también conocido como Mafo- expresó que, ante una eventual desviación, el Gobierno tiene que ser capaz de poner rápidamente en marcha medidas adicionales, y consideró que tener diseñados planes de contingencia "facilitaría mucho el éxito de esas actuaciones".

En este sentido, señaló la urgencia de buscar fórmulas que refuercen el compromiso de consolidación fiscal de las comunidades autónomas y de las entidades locales, ya que cree que en este ámbito es donde existe el mayor riesgo de desviaciones.

Por esta razón cree que hay que hacer uso de "todos los instrumentos disponibles" para garantizar el cumplimiento de los objetivos, entre los que apuntó el establecer un techo de gasto para las administraciones territoriales y condicionar las autorizaciones de emisión de nuevo endeudamiento al progreso en los planes de consolidación fiscal.

Frente a los riesgos en el ámbito de la administración territorial, Fernández Ordóñez cree que la Administración General del Estado cumplirá el objetivo de reducción del déficit público marcado para 2010.

No obstante, dijo que podría haber desviaciones en el caso de que no se llegue al crecimiento económico del 1,3% previsto por el Gobierno para 2011.

El gobernador del Banco de España advirtió de que las tensiones en los mercados financieros aún no han terminado y que durante mucho tiempo la economía española va a estar sometida a "la vigilancia de quienes la financian". En su opinión, todavía pueden reaparecer "episodios proclives a la propagación de la sospecha y la desconfianza", por lo que consideró fundamental "la adecuada configuración" de la política presupuestaria y de las reformas estructurales orientadas a generar empleo y mejorar la productividad de la economía.

Según dijo, el tono de la recuperación económica todavía está siendo débil y depende de estímulos públicos al gasto transitorios y de la posible anticipación de decisiones de consumo e inversión en vivienda.

Con esta situación ve difícil que la demanda interna pueda repetir en el segundo semestre el crecimiento registrado en la primera parte del año, ya que prevé que el consumo de los hogares desacelere su crecimiento y que la inversión en bienes de equipo todavía se mantenga débil, en tanto que la inversión residencial continuará su proceso de ajuste.

Todo ello impedirá que "durante algún tiempo" la economía pueda alcanzar "el dinamismo propio de una fase de expansión con suficiente capacidad para generar empleo".

Durante su intervención, Fernández Ordóñez instó también a empresarios y trabajadores a "aprovechar al máximo" los "avances importantes" de la reforma laboral en materia de flexibilización de las condiciones laborales e impulsar el "proceso de moderación salarial", y abogó por la desaparición definitiva de las "cláusulas de salvaguardia" en la negociación de sueldos de las empresas, cuyo mantenimiento ha sido una "fuente de problemas".

Así, señaló que la ausencia de estas cláusulas en función de la inflación en la negociación para 2011, tal y como recoge el acuerdo en vigor, permitirá evitar los efectos de segunda ronda de la subida del IVA, cuando sus efectos de base desaparezcan en la segunda mitad del próximo año.

"Esta experiencia supone un buen exponente de las ventajas que tendría la supresión definitiva de dicha figura, que no es más que un legado de los hábitos inflacionistas del pasado ya superado", remarcó, tras asegurar que para lograr "ganancias de competitividad de naturaleza estructural" es imprescindible prolongar el escenario actual de baja inflación cuando se consolide la recuperación.

A su juicio, es importante aprovechar las condiciones que se dan con la reforma laboral para que el proceso de moderación salarial que se inició en la primera parte del año se afiance en los próximos trimestres y para que las empresas en dificultades puedan mantener el empleo y asegurar su supervivencia.

Asimismo, indicó que las medidas de austeridad adoptadas en el sector público, que incluyen un recorte salarial, ayudarán a los ajustes que necesita el sector privado "para afianzar su competitividad".

Plantea la urgencia de una amplia reforma de las pensiones

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, destacó que la reforma del sistema de pensiones tiene una "especial trascendencia" más allá del objetivo de garantizar su sostenibilidad, ya que tendrá beneficios importantes a corto plazo para reforzar la credibilidad de las medidas económicas del Gobierno y repercutirá favorablemente en el coste de financiación de la economía española.

En este sentido, recalcó que se debe abordar con "prontitud" y "ambición" una reforma que eleve la edad de jubilación, el mínimo de años para acceder a las prestaciones y el periodo de cálculo de las pensiones como cuestiones fundamentales que resolverían la presión sobre el sistema, "uno de los problemas pendientes de la economía española". La vicepresidente económica del Gobierno, Elena Salgado, defendió unas horas antes la necesidad de retrasar la edad de jubilación a los 67 años.

Ocaña descarta la necesidad de alternativa si no se reduce el déficit

El secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Carlos Ocaña, descartó la necesidad de elaborar un plan B por si el Gobierno no logra reducir el déficit, al tiempo que aseguró que el gobernador del Banco de España no ha puesto en duda las previsiones sobre las que se sustentan los Presupuestos de 2011. Durante su comparecencia en el Congreso, Ocaña afirmó que las estimaciones de ingresos sobre las que se han elaborado las cuentas son "extremadamente prudentes" y se van a cumplir, igual que las cifras que el Gobierno ha planteado para la consolidación fiscal de aquí a 2013. A su parecer, la cifra de ingresos es "moderada y razonable" y "muy similar" a la que fundamentó los Presupuestos de 2010, que "felizmente se está cumpliendo con cierta holgura". De hecho, cree que todas las estimaciones dibujadas en el cuadro macroeconómico se cumplirán con un "alto grado de certeza".

 

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