Economía

‘Mafo’ se rebela contra Zapatero

El gobernador del Banco de España insta al Ejecutivo a reconocer que "hay problemas"

el 23 may 2011 / 19:14 h.

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, dio ayer una conferencia en la asamblea anual del Instituto de Empresa Familiar (IEF).

El gobernador del Banco de España no ha dado tiempo a José Luis Rodríguez Zapatero de recuperarse tras el descalabro sufrido por el PSOE el 22-M. Miguel Ángel Fernández Ordóñez -conocido como Mafo- instó ayer al Gobierno a reconocer que la economía española "tiene problemas". En este contexto, advirtió de que si no se reduce la prima de riesgo del país a través del cumplimiento de los compromisos fiscales y financieros adoptados, y mediante medidas laborales, se podría ver limitada la oferta de crédito.

Durante su discurso en la conferencia anual del Instituto de Empresa Familiar (IEF), Fernández Ordóñez recalcó la necesidad de reducir el diferencial de España respecto al bono alemán porque aumenta el gasto público y "podría acabar dificultando la financiación de las empresas, reduciendo la oferta de crédito e incrementando su coste".

El gobernador consideró lógico que se contraiga la demanda de crédito en el actual escenario económico tras una larga etapa de endeudamiento excesivo de familias y empresas, pero incidió en la necesidad de adoptar medidas para que no se contraiga la oferta de préstamos.

Recalcó que cuando la prima de riesgo de España supera en 200 puntos básicos la del bono alemán, de referencia para medir la solvencia de un Estado, aumenta la parte del gasto público destinado a pagar intereses y se incrementan las dificultades de financiación de las empresas en los mercados mayoristas.

A su parecer, no se puede culpar a la avaricia o maldad de los mercados del mayor coste que el Reino de España ha de afrontar por financiarse en los mercados desde hace un año, porque sería una pérdida de tiempo que distraería de la necesidad de adoptar las reformas. El gobernador reconoció, sin embargo, que el comportamiento de los mercados a veces responde a la irracionalidad, a su carácter gregario o a su actitud procíclica, "que tienen su importancia", pero que "no cabe esperar que cambien".

Además, aseguró que no es indispensable lograr que el PIB crezca por encima del 2% para poder crear empleo como sostiene el Gobierno, e insistió en que la clave es cambiar el marco legal, en referencia a la reforma de la negociación colectiva pendiente.

Fernández Ordóñez afirmó que la actual normativa laboral supone un "problema grave" que "dificulta seriamente" a la oferta de puestos de trabajo. En su opinión, "existe el planteamiento de que el empresario hasta cierto punto tiene horror a contratar, cosa que no sucede en otros países", y estima que la normativa legal es una "losa". "Es trascendental que se eliminen obstáculos para ofrecer puestos de trabajo", añadió.

Por otro lado, llamó a los nuevos gobiernos autonómicos y locales que se formen tras las elecciones de 22-M a que cumplan "rigurosamente" los objetivos de déficit fijados con el fin de lograr reducir el saldo negativo de las cuentas públicas al 3% en 2013.

Por último, Mafo advirtió de tendrá que intervenir y poner a la venta a las entidades que necesiten recursos públicos para reforzar su solvencia y que no cumplan con los planes de reestructuración establecidos.

 La deuda se dispara y la bolsa tira a la baja

El Íbex 35 se dejó ayer el 1,41%, que le situó en 10.082 puntos, arrastrado por los temores de los inversores sobre los problemas de la deuda griega y su eventual contagio a España, lo que disparó la prima de riesgo soberana hasta los 255 puntos básicos. El spread (diferencial en relación con el bono alemán) tocó los 260 puntos básicos durante el día. De la mano de Telefónica, el selectivo madrileño logró aminorar las pérdidas que le llevaron a tan sólo 30 puntos de perder la cota psicológica de los 10.000 enteros en un momento de la negociación, y selló la sesión mejor que la mayoría de las plazas europeas, aunque con todos los valores en rojo.

Los parqués del Viejo Continente también sufrieron la inquietud de los inversores sobre cómo se resolverá la crisis de deuda helena ante las posturas cada vez más separadas de los diferentes agentes implicados.

En los últimos siete días el diferencial de los bonos españoles a diez años experimentó una escalada del 18,5%, al pasar de los 222 puntos básicos a los más de 260 que marcó en determinados momentos de la sesión de ayer, en un entorno de incertidumbre por la posibilidad de una quita de la deuda griega, el escándalo en el seno del FMI, las dudas de la prensa sobre la posibilidad de que tras las elecciones municipales y autonómicas en España aumenten las cifras de déficit, y la decisión de S&P de rebajar a negativa la perspectiva de la deuda italiana. En este contexto, el Tesoro Público prevé colocar hoy entre 1.500 y 2.500 millones en letras a tres y seis meses, en una subasta que estará marcada precisamente por el repunte de la prima de riesgo.

 

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