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Cultura

Mahler diáfano, arrebatado e imperfecto

el 01 dic 2011 / 23:11 h.

Teatro de la Maestranza. 2 de diciembre. Dirección: Sinfonía nº5, G. Mahler. Intérpretes: Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Pedro Halffter, director. 4º Concierto de la temporada de abono.

En la interpretación que anoche ofreció la ROSS de la Quinta Sinfonía (1901-02) de Mahler quedó una vez más patente el sello propio de Pedro Halffter. Fue la suya un lectura arrebatada, con pasajes de ribetes casi chaikovskianos, dirigida de memoria con pasión y un gusto indisimulado, antes que por la hermeneútica, por la pura belleza instrumental de una partitura que hizo evolucionar a base de implosiones y contracciones.

Y pese a que lo dicho daría para imaginar una versión tendente a la confusión y al abigarramiento tímbrico, el maestro madrileño sigue siendo teniendo en su poder la varita mágica de la disección: todo sonó diáfano, revelando detalles a cada compás y permitiendo lucirse a todas las miles de notas que corretean por este gigante orquestal que es la Quinta de Mahler.

La Sinfónica le siguió durante los dos primeros movimientos, una Trauermarsch que ligó con el segundo tiempo configurando una robusta y espasmódica primera parte cuya prestancia instrumental no tuvo correlato a partir del Scherzo. Pero fue en el célebre Adagietto donde la ejecución comenzó a vacilar con una cuerda excesivamente vibrateada y una entrada a destiempo de los violines. En el último movimiento, la madera arrancó titubeante pero conforme la Sinfonía avanzaba hacia la coda, Halffter volvía a recuperar el tono, ahora mordaz y vehemente, sin atisbo de morosidad ni gratuito dramatismo.

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