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Málaga se vuelca con los Reyes pero echa de menos el desfile militar

Unos 50.000 malagueños asistieron al acto central del Día de las Fuerzas Armadas, donde los monarcas fueron recibidos con vítores y aplausos mientras las autoridades escucharon abucheos entre los decepcionados porque no se celebró un desfile militar.

el 29 may 2011 / 20:08 h.

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Los Reyes y los Príncipes de Asturias presidieron los actos en Málaga.
Los Reyes, acompañados por los Príncipes de Asturias, presidieron el acto solemne de homenaje a la bandera y a los caídos, con el culminó la celebración en Málaga del Día de las Fuerzas Armadas. Los aplausos que recibieron los monarcas al inicio de esta celebración contrastaron a su término con los abucheos contra el Gobierno por parte de un grupo de espectadores y de quienes esperaban un gran desfile militar que no se celebró.

 

Precisamente, al finalizar el acto, en el inicio del Paseo del Parque, cerca de la plaza de la Marina, numerosas personas gritaban "fuera, fuera" al paso de los autobuses que trasladaban a autoridades e invitados al Jardín Botánico-Histórico La Concepción para participar en una recepción. Llegaron a mover algunas de las vallas del perímetro de seguridad, siendo necesaria la intervención de la Policía, incluso con unidades a caballo.

Pese a estos últimos incidentes, la celebración del Día de la Fuerzas Armadas en Málaga brilló con la presencia, según fuentes municipales, de unas 50.000 personas, que desde primera hora de la mañana, con la rojigualda en la mano y bajo un sol de justicia, abarrotaban el Paseo del Parque y el entorno de la plaza del General Torrijos.

La puntualidad caracterizó la celebración militar, ya que los monarcas llegaron a la céntrica plaza del General Torrijos apenas dos minutos después de las 12.00 horas, siendo recibidos por la ministra de Defensa, Carme Chacón, y por el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñan, además del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el general del Aire José Julio Rodríguez, y el alcalde electo de Málaga, Francisco de la Torre.

A diferencia de otros años, Chacón y el presidente autonómico no tuvieron que escuchar los abucheos y silbidos que ya vienen siendo habituales en estas celebraciones. Su entrada en la plaza en honor a José María de Torrijos, fusilado en 1831 en la playa malagueña de San Andrés, no fue anunciada por megafonía, como, sin embargo, sí lo fue la de los Reyes.

Otra novedad respecto a años anteriores fue el homenaje a los caídos, que en esta ocasión contó con la presencia de familiares de los 17 militares y guardias civiles fallecidos en acto de servicio durante el último año.

Sólo unos malagueños pudieron tener contacto visual directo con lo que ocurría en la plaza que preside la fuente de Las Tres Gracias. Aparte de los invitados, las autoridades y los periodistas, que ocupaban sendas tribunas, las personas más afortunadas fueron las que se encontraban en posiciones estratégicas, sobre todo al final del Paseo del Parque, en los edificios que dan a la propia plaza, con banderas de España en la mayoría de los balcones, o en la misma Coracha, donde en pocas ocasiones se había agolpado tanta gente.

Todo empezó adecuadamente y, entre aplausos y salvas, don Juan Carlos, ataviado con el uniforme de Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, pasó revista a las unidades militares de los tres ejércitos y la Guardia Civil, que le rindieron honores.

Precisamente, los militares de la Armada y los ejércitos de Tierra y del Aire y de la Guardia Civil que conformaban la unidad de honor llegaron a la plaza sobre las 11.35 horas. Uno de ellos, ante el intenso calor, cayó al suelo durante el acto y tuvo que ser retirado por sus compañeros.

Así, la tropa estaba formada por miembros la Unidad de Música del Tercio del Sur de Infantería de Marina, la Brigada de la Legión Rey Alfonso XIII, la Flotilla de Aeronaves (Floan) de la Armada, la Academia de Guardias y Suboficiales de la Benemérita en Baeza y la Escuadrilla de Honores del Ejército del Aire (Edhea).

Estos 250 militares y guardias civiles han sido, prácticamente, a los únicos que ha podido ver la gente que se daba cita en el Paseo del Parque -donde había instaladas unas pantallas-, junto con un carro de combate y los coches oficiales en los que iban los Reyes, los Príncipes, la ministra de Defensa y demás autoridades. No obstante, sobre todo la Reina y doña Letizia saludaron a los asistentes desde sus vehículos.

Tres miembros de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire (PAPEA) realizaron un salto de precisión para caer en la plaza del General Torrijos ante los entregados aplausos de los asistentes. Uno de estos paracaidistas portaba la bandera, que, tras ser izada, presidió el acto.

El homenaje a la bandera y a los que dieron su vida por España contó con la presencia de enseñas históricas y guiones de varias unidades de los tres ejércitos y de la Guardia Civil, tales como la Agrupación Táctica (AGT) 'Málaga' -galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de la Paz en 1993 por su labor en Bosnia-Herzegovina-, el Regimiento de Especialidades de Ingenieros Número 11 y el de Ingenieros Número 7, el Cuartel General de la Fuerza Terrestre, el Grupo de Regulares de Melilla Número 52 y de Ceuta Número 54, por parte del Ejército de Tierra.

En cuanto a la Armada, se vieron enseñas de la Infantería de Marina, el Tercio de Armada y su Brigada de Infantería de Marina (Brimar) y la bandera de la Flota y, por parte de las fuerzas aéreas, de la Agrupación del Cuartel General del Ejército del Aire, la Base Aérea de Málaga y la Unidad de Seguridad. Por último, también participaron el guión y el blasón de la Academia de Guardias y Suboficiales de la Benemérita en Baeza (Jaén).

Precisamente, en el acto de homenaje a los caídos estuvieron presentes familiares de los 17 militares y guardias civiles muertos en acto de servicio en el último año, a cada uno de los cuales saludaron los cuatro miembros de la Familia Real, siendo la Reina y doña Letizia las que más cariñosas se mostraron.

Tras dejar una corona de laurel junto a la bandera nacional que ha presidido el acto y donde podía leerse Honor y gloria a los que dieron su vida por España, el sacerdote leyó una oración y, entre salvas, la patrulla Aguila coloreó el cielo de Málaga.

Otro de los momentos más aplaudidos fue la pasada a baja altura de esta patrulla, el equipo acrobático del Ejército del Aire, de la que el príncipe de Asturias es piloto honorífico desde 1993, que dejó la estela de los colores de la bandera nacional sobre el cielo azul.

Tras el homenaje a los caídos, se retiró la unidad de honores y los Reyes y los Príncipes se despedieron de los asistentes, poniendo así punto y final a esta conmemoración militar que desde el pasado viernes ha tenido a Málaga como protagonista. Al finalizar el acto, fuera de la tribuna y ya más distendidos, los monarcas, junto con los Príncipes de Asturias, Chacón, Griñán y De la Torre, intercambiaron algunas palabras.

Un concierto de música militar en la plaza de toros de La Malagueta, una exposición en el puerto que recoge material del que disponen los tres ejércitos y la Guardia Civil, una exhibición de unidades aéreas, navales y terrestres con la playa de La Malagueta como escenario, dos pasacalles musicales o la jura de bandera de más 400 civiles presidida por la titular de Defensa han sido otros de los actos con los que las Fuerzas Armadas han mostrado a la ciudadanía malagueña la tarea que desarrollan tanto dentro como fuera de las fronteras españolas.

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