Malestar en la universidad al afirmar la Junta que la plantilla no se ha reducido

Los rectores urgen a saldar la “sangría y descapitalización” del profesorado. Siguen esperando la contratación de 170 docentes que les prometió Griñán y cuyo compromiso asumió Susana Díaz.

el 13 oct 2013 / 23:33 h.

El consejero de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, José Sánchez Maldonado, acaba de presentar al Consejo de Gobierno un informe sobre el inicio del curso universitario 2013/2014. Uno de los aspectos más llamativos de ese análisis es que, según la Junta, en Andalucía “no ha habido reducción de la plantilla universitaria, a diferencia de lo que está pasando en otras comunidades autónomas”. Esta tesis, luego corroborada por el portavoz del Gobierno andaluz, ha reavivado cierto “malestar” entre los rectores andaluces, que están contando los días para que el departamento de Sánchez Maldonado autorice la contratación de los 170 profesores asociados prometidos para el presente curso académico, para paliar la “sangría y la descapitalización” de la plantilla docente que ha sufrido en el último año. “Tenemos un problema grave de falta de profesorado, decir en el Consejo de Gobierno que no ha habido recortes de plantilla en las universidades andaluzas es faltar a la verdad y no tiene ningún sentido. Acabamos de reunirnos con la presidenta de la Junta y ella es consciente de la situación crítica que estamos atravesando”, explican desde el órgano que representa a los rectores andaluces. La Consejería de Economía matiza que los ajustes que se han producido en la plantilla de docentes universitarios andaluces se deben, exclusivamente, a los límites a la contratación de empleados públicos que ha impuesto el Gobierno central a las comunidades. Desde los sindicatos CCOO y UGT critican a la Junta por “parapetarse tras los recortes del Ejecutivo de Mariano Rajoy para no asumir la responsabilidad directa que tienen en la difícil situación económica que atraviesan las universidades, incluida la minoración de la plantilla”. El rector de Córdoba y presidente de los rectores andaluces, José Manuel Roldán, advierte de que, con el curso ya en marcha (arrancó el pasado 23 de septiembre) es “necesaria” la incorporación de más profesores a las universidades andaluzas “por razones de urgencia máxima”. Las academias se enfrentan a “verdaderas dificultades para poder impartir docencia”. Las diez universidades andaluzas reclaman a la Junta el pago de una deuda acumulada que cifran en 800 y 900 millones de euros aproximadamente. En el marco del Pacto por Andalucía, el Ejecutivo autonómico firmó antes del verano un acuerdo marco con los rectores que incluía, entre otros aspectos, el compromiso de la Administración de saldar lo antes posible esa deuda incluyendo a las universidades en el plan de pago a proveedores. Además, el entonces presidente de la Junta, José Antonio Griñán, garantizó a los rectores que este mismo mes se inyectaría a las universidades un adelanto de entre 90 y 100 millones de euros que les sirviera de colchón para iniciar el curso académico y responder a las necesidades de tesorería con sus proveedores. La presidenta Susana Díaz citó a los rectores nada más tomar posesión y renovó este compromiso, aunque los responsables de las academias aún están esperando a que llegue el dinero. Este es el agujero enorme que lastra la Universidad andaluza: los problemas de financiación que dificultan el mantenimiento de la plantilla docente, agravado además por la ley de Presupuestos Generales del Estado que impide a las comunidades sustituir a todos los profesores que se jubilan. La tasa de reposición en la enseñanza tiene un tope del 10%, es decir, que de cada diez docentes que se retiran, las universidades sólo pueden cubrir una vacante. A diferencia de lo que ocurre en las enseñanzas medias, según denuncian los sindicatos, la Junta no está autorizando a sustituir esos huecos con profesores interinos o asociados. En este momento, en torno a 500 jubilaciones registradas el curso pasado se están cubriendo con personal de promoción, y las plazas de los docentes que se acaban de retirar se pierden y desaparecen del sistema. El mes pasado, después de la reunión de Díaz con los rectores, el Consejo Andaluz de Universidades (CAU) aprobó la contratación temporal de 170 profesores interinos, exclusivamente para lo que dure el curso. A pesar de que tras el último Consejo de Gobierno la Junta transmitió el mensaje de que “no ha habido reducción de plantilla docente”, cada universidad contrasta esta información con datos propios de pérdida de profesores sólo en el último año. Recientemente el rector de la Hispalense y el de la Universidad Pablo de Olavide reconocieron que contaban con 44 docentes menos. También en Córdoba y Granada se calcula la caída de una veintena de profesores, que “ha obligado en muchos casos a rehacer horarios y redistribuir jornadas lectivas”. El personal docente e investigador de las universidades aglutina este curso a casi 16.300 personas. El grueso del profesorado está formado por titulares de universidad y escuelas universitarias, profesores asociados, ayudantes doctores y contratados doctores. Los catedráticos representan en torno al 14%. Por ramas del conocimiento, las Ciencias Sociales y Jurídicas abarcan el 30,4% del profesorado, seguido de las Técnicas, con un 22,3%. Respecto al personal de administración y servicios, se eleva hasta las 9.500 personas. En cuanto a los alumnos, las universidades andaluzas inician el año académico con más de 234.400 estudiantes en sus aulas, prácticamente los mismos que el curso anterior.

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