Cofradías

Mañana llena de esperanza y miradas al cielo

La lluvia no empañó las numerosas visitas a los templos del Jueves Santo y la Madrugá

el 21 abr 2011 / 19:37 h.

La plenitud del Miércoles Santo y el cielo de nubes y claros con el que amaneció la ciudad abría una puerta a la esperanza en la mañana de ayer. Cientos de sevillanos llenaron los templos en una jornada en la que tradicionalmente las mujeres de mantilla visitan los sagrarios en compañía de sus parejas. Era un día también muy especial para todas las hermandades que, con la venia del tiempo, debían realizar su estación de penitencia en la tarde del Jueves Santo y en la Madrugá.

En la Macarena se vivía una mañana de expectación. Había largas colas de fieles y nadie quería perder la oportunidad de ver a la Esperanza en su paso de palio. Por la Basílica pasaron un sinfín de personalidades, entre ellas el presidente del Partido Popular de Andalucía, Javier Arenas, acompañado por el candidato de su partido a la alcaldía de la ciudad, Juan Ignacio Zoido. Ambos fueron recibidos por Manuel García, hermano mayor de la cofradía.

En la calle Feria, los hermanos de Monte-Sión contemplaban como la ciudad visitaba a sus imágenes titulares. Allí se encontraba Rafael Buzón, su hermano mayor, acompañado por Rafael Romero, Juan Guardia, Francisco García, Manuel Soto y José Pinto, miembros de su junta de gobierno. Recibieron la visita de sus vecinos de la hermandad del Carmen, con su hermano mayor Antonio Saldaña a la cabeza, que ofrecieron a la Virgen del Rosario unas flores.

En la Colegiata del Salvador, otra de las hermandades del Jueves Santo abría sus puertas para mostrar al Señor de Pasión y la Virgen de la Merced en sus pasos. Una representación de la hermandad de los Estudiantes, con Antonio Piñero, su hermano mayor, al frente, visitó la sede para saludar a Javier Criado, su homónimo en el cargo, a Francisco Ortiz, rector del templo, y a José Luis Cabello, teniente de hermano mayor de Pasión.

Pero la de ayer era una también una jornada de mucho ajetreo para las hermandades de la Madrugá. En la Basílica del Gran Poder se producía una jura de reglas muy singular. Icaro Claudinei Alba, natural de Brasil y vecino de Bélgica, confirmaba su ingreso en la corporación de San Lorenzo. El juramento se hizo efectivo en presencia de Enrique Esquivias, hermano mayor, y Javier Fernández, secretario.

En San Antonio Abad, ocurría algo similar. El decano del Colegio de Abogados, José Joaquín Gallardo, hacía entrega del bastón de mando para que figurara en el palio de la Concepción durante la estación de penitencia. Monseñor Santiago Gómez Sierra, obispo auxiliar, y el hermano mayor del Silencio, Alberto Ybarra, fueron testigos del hermoso acto.

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