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Manifestaciones y caceroladas

La calle no es de nadie. Ni de Manuel Fraga, como dijo él mismo, ni de Manuel Chaves, como dice ahora Javier Arenas. La calle es de la democracia, por lo que tan legítima resulta la manifestación contra la crisis prevista hoy domingo en Sevilla por Izquierda Unida, como la que el próximo día 15 promueve en Málaga...

el 15 sep 2009 / 21:59 h.

La calle no es de nadie. Ni de Manuel Fraga, como dijo él mismo, ni de Manuel Chaves, como dice ahora Javier Arenas. La calle es de la democracia, por lo que tan legítima resulta la manifestación contra la crisis prevista hoy domingo en Sevilla por Izquierda Unida, como la que el próximo día 15 promueve en Málaga el PP "Claro que cuando los comunistas convocan una manifestación suena a manifestación y cuando la convoca la derecha suena a cacerolada", me bromeaba un sabio socialista.

Lo que habríamos de preguntarnos es por qué el PSOE no se manifiesta. ¿O es que, hoy por hoy, los banqueros no están traicionando toda la confianza y la pasta gansa que puso en ellos el Gobierno de la nación para que dimitiesen de la hermandad del puño? "Si vamos a salir de la crisis apoyando a Botín, apaga y vámonos. Botín reparte dinero a los perjudicados por el fraude de Madoff pero no hay un duro para nadie más", se queja Diego Valderas, coordinador de IU en estos pagos, que ha enviado al Gobierno andaluz una carta con 32 propuestas para que los trabajadores no paguen la crisis y cuyo primer enunciado estriba en no autorizar ningún Expediente de Regulación de Empleo en empresas que hayan obtenido beneficios en los dos últimos años.

Los datos muerden: la EPA del cuarto trimestre de 2008 contabiliza 850.300 parados en Andalucía, que si las contratas municipales no lo remedian podría elevarse al millón a fin de año.: "Si congelamos los salarios -objeta Valderas por otra parte-, ¿cómo vamos a estimular la demanda interna?". Máxime en una comunidad como Andalucía, en donde el 33 por ciento de la economía se basa en el consumo.

Salvo que llueva a cántaros, los izquierdistas pretenden hoy sacar músculo y reforzar a sus nuevos dirigentes, tras una larga secuencia de asambleas que, contra todo pronóstico, no ha quebrado a la coalición en demasía. La oposición de IU, tanto a escala andaluza como a escala estatal, es partidaria, faltaba más. Pero no es montaraz por más que vaya cargada de ideología: apuestan por el fin del neoliberalismo cuando Aznar va por ahí predicando justo lo contrario.

La postura del PP, por su propia estrategia, es frentista y, a pesar del discurso de sus dirigentes, no busca tanto el consenso sino salirse de la foto para no pagar electoralmente los platos rotos de una crisis cuyo origen real cabe buscarlo en la sacrosanta ley del mercado que los conservadores defienden a machamartillo. Debe fallarme la memoria, en cualquier caso, pero, estas manifestaciones, antiguamente, ¿no las convocaban los sindicatos?

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