Local

Manolo el del bombo

Se acerca tiempo de elecciones autonómicas y nacionales y se acaba el machaconeo permanente del bombo de las administraciones, que repite sin cesar la cantinela de lo buenos que son los gobernantes con los ciudadanos, con la misma musicalidad de los niños de San Ildefonso por Navidad.

el 14 sep 2009 / 22:23 h.

Se acerca tiempo de elecciones autonómicas y nacionales y se acaba el machaconeo permanente del bombo de las administraciones, que repite sin cesar la cantinela de lo buenos que son los gobernantes con los ciudadanos, con la misma musicalidad de los niños de San Ildefonso por Navidad.

Se convocan las elecciones y por ley quedará prohibido el autobombo de las administraciones, que es repetir hasta la saciedad "Andalucía al máximo" o que el Ave tarda dos horas y media entre Málaga y Madrid, que los dos lemas habría que impedirlos por constituir publicidad engañosa.

Nos quedamos ahora sin la publicidad de los gobiernos, aquella que sólo va destinada a decir mediante pago aquello de lo que no han conseguido convencer a los vecinos mediante la acción de gobernar durante cuatro años, desconfiando incluso de su propia capacidad para llegar a los ciudadanos a través del BOE o el BOJA.

A partir de ahora, se manda callar a Manolo el del bombo y se deja que siga resonando en los oídos el rugir de pellejo de su pandero, anunciando hechos que no han existido o que no volverán a repetirse, exprimiéndose Andalucía al máximo o atribuyendo al Gobierno de España hasta el reciclaje de las basuras.

Nos preparamos, pues, de nuevo, hacia el partido final y no dejan que Manolo el del bombo se siente en las gradas. Pero seguirán retumbándonos en los oídos el terrible soniquete con el que nos ha machacado Manolo el del bombo, que se queda fuera del campo esperando el resultado de su tambor, que no el de su gestión.

Isidro Cuberos es consultor de comunicación

  • 1