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Manolo Jiménez cumple el domingo su primer aniversario como técnico del Sevilla

El 26 de octubre de 2007, Juande Ramos rescindió su contrato con el Sevilla y esa misma noche Manolo Jiménez era designado su sucesor. Se le presentaba el reto que siempre había esperado. Mañana, día del partido ante el Málaga, el técnico cumplirá un año en el banquillo. Cumpleaños feliz.

el 15 sep 2009 / 17:20 h.

El 26 de octubre de 2007, Juande Ramos rescindió su contrato con el Sevilla y esa misma noche Manolo Jiménez era designado su sucesor. Se le presentaba el reto que siempre había esperado. Mañana, día del partido ante el Málaga, el técnico cumplirá un año en el banquillo. Cumpleaños feliz.

Este primer aniversario le llega a Manolo Jiménez en el momento más dulce posible. Con el equipo segundo clasificado, con la fase de grupos de la Copa de la UEFA encarrilada merced a la victoria ante el Stuttgart, el de Arahal ha disipado a golpe de victorias e imbatibilidad las dudas surgidas en estos 365 días y ha fortalecido las virtudes que lo llevaron al puesto que ocupa actualmente.

Lo cierto es que la andadura de Jiménez en el Sevilla no ha sido cómoda. Cogió al primer equipo con la temporada ya comenzada hace un año, con la muerte de Antonio Puerta aún reciente y con el golpe psicológico que produjo la repentina marcha del entrenador de los cinco títulos en la plantilla.

No era una papeleta fácil, porque además el equipo había tenido un mal comienzo de Liga y en los días previos a la jornada número 9 se encontraba clasificado undécimo, lejos de los puestos de cabeza, con un saldo de tres triunfos y cuatro derrotas en la Liga (con un partido aplazado) y con dos victorias y una derrota en la Liga de Campeones, pero con el compromiso de recibir al Arsenal y de viajar a Bucarest y Praga para confirmar la clasificación.

Si bien su debut fue formidable, ganando al Valencia 3-0, su andadura en la Liga fue algo irregular. Sacó una victoria importante en casa ante el Real Madrid, pero lejos del Sánchez Pizjuán la debilidad era evidente. De hecho, iba subsistiendo gracias al Sánchez Pizjuán, porque a domicilio tardó en ganar casi cuatro meses, lo hizo en Huelva en febrero. En 2008 sí mejoró el equipo, pero los fallos puntuales, como la derrota en casa ante el Atlético, costaron caro, tanto como no lograr el objetivo marcado, la Liga de Campeones.

En la Liga acabó empatado a puntos con el Atlético, y el objetivo no se logró, pero lo más doloroso fue la eliminación de la Liga de Campeones. Tras una fase de grupos sin parangón para un debutante en la competición, el técnico no supo gestionar el doble enfrentamiento ante el Fenerbahçe y cayó en los penaltis, algo que lastró su campaña. Tampoco en la Copa del Rey tuvo fortuna. Tras un 1-1 en la ida en Sevilla, un equipo algo timorato en la vuelta dio la sensación de dejar escapar la difícil eliminatoria ante el Barcelona. Las dos eliminaciones le pasaron factura y la desconfianza invadió su entorno.

Sin embargo, el mal sabor de boca que dejó el Sevilla de Jiménez tras caer ante el Barça y el Fenerbahçe se maquilló con un espectacular final de temporada que, si bien no sirvió para alcanzar la cuarta plaza, sí confirmó que con tiempo el entrenador sevillista podía ofrecer algo más de lo que había mostradi en aquellos siete meses, determinados por un convulso inicio de temporada. El comienzo de la racha que aún hoy día dura le valió la confianza y la continuidad, una continuidad que ha convertido en espectacular por los datos, récords y registros que está logrando Jiménez en este comienzo de temporada.

No es el mismo Manolo Jiménez el que hoy se sentará ante los medios para ofrecer la rueda de prensa previa al partido del Málaga que el que lo hacía la campaña pasada. De estar irascible y a la defensiva ha pasado a ser un hombre seguro de sí mismo ante las cámaras y los micrófonos. Su esfuerzo y el trabajo del club lo han convertido en un técnico mucho más experto en todo tipo de situaciones. Tras 365 días, Jiménez es el mismo, pero diferente.

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