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«Manos arriba, esto es zona azul»

La coordinadora ciudadana contra la ampliación niega que se vayan a bajar los precios y habla de un mínimo de 15.000 trabajadores perjudicados.

el 30 oct 2014 / 11:22 h.

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BAMI - ZONA AZUL Y LA EXTINCION DE LOS GORRILLAS Un empleado de Aussa atiende a dos usuarias de la zona azul delante de uno de los parquímetros de Bami. / José Luis Montero La frase de ayer de Victoriano Suárez no puede resumir mejor la denuncia: «Manos arriba, esto es zona azul». Suárez es portavoz de la Asociación para la Tasación de las Transacciones y Acción Ciudadana (ATTAC), pero la suya no es la única entidad en pie de guerra contra el Ayuntamiento por el asunto de los aparcamientos de pago en superficie: las plataformas ciudadanas de Bami y Nervión, la federación de consumidores y usuarios FACUA, CCOO, UGT y la propia ATTAC, reunidas al efecto en una coordinadora, salieron ayer a la palestra para afirmar de forma conjunta, mediante un comunicado, que «las ordenanzas fiscales de Zoido son un ejercicio de cinismo político en relación a la zona azul». Este periódico, al habla ayer tanto con el citado Victoriano Suárez como con la portavoz de la plataforma ciudadana de Nervión, Raquel Díaz, pudo constatar que la queja va más allá del mero contratiempo que supone la ampliación de estos estacionamientos con 3.173 nuevas plazas: la crítica alcanza a la supuesta «ilegalidad» del proceso por el que se ha llegado a esta situación, según ambos. Tras esto, que no era nuevo, ahora el ataque de dicha coordinadora ciudadana se dirige contra el proyecto de ordenanzas fiscales para 2015 presentado hace unos días por el gobierno local con la consigna de que se abarata el uso de la zona azul, justo lo contrario de lo que se afirma en el citado comunicado: «No solo se reiteran elementos de flagrante ilegalidad, sino que hay un intento de ocultar subidas tarifarias y se presentan bonificaciones imposibles o ineficaces», para agregar luego que «sigue dejándose al arbitrio del delegado de Movilidad la determinación de qué calles son las afectadas y con qué grado de rotación, lo que ha sido objeto de dos contenciosos-administrativos interpuestos por FACUA» y que «se repite el mismo sistema de facturación: se sigue cobrando por fracciones y no por minutos, lo que es ilegal, y las máquinas expendedoras siguen sin dar el cambio. Esto es un atraco tributario y parece que solo toca levantar las manos», manifiestan los portavoces. «Es un juego de trileros», explicaba ayer, manifiestamente irritado, Victoriano Suárez. «Dicen que bajan cuando en realidad suben las tarifas». Pero por encima de todo, lo que espolea sus ganas de rebeldía es observar, como decía él a este periódico, que en algún aspecto se está actuando contra la norma. Por ejemplo, según señalaba Suárez, «la tasa está recaudando más de lo que supone el coste del servicio. El Ayuntamiento recibe, creo recordar, 1.800.000 euros anuales de Aussa, la empresa que gestiona los aparcamientos regulados, y eso supone que hay un beneficio, cuando ese beneficio está prohibido en la recaudación de una tasa». Por su parte, la portavoz de la plataforma ciudadana de Nervión, Raquel Díaz, pedía ayer que el alcalde, «igual que da voz y se reúne con los afectados por el botellón», los reciba a ellos. «Pero no se ha tomado la molestia». «Si persiste, nos plantearemos emprender acciones legales, igual que apoyamos toda la coordinadora el contencioso-administrativo de FACUA, que tiene fecha del 25 de febrero para su resolución en el juzgado». Aunque reconocía que no son datos fiables porque habría que añadir los casos de «trabajadores itinerantes», Raquel Díaz apuntaba ayer que «en el barrio de Nervión están afectados por el tema de la zona azul entre 3.000 y 4.000 trabajadores y trabajadoras entre los que tengamos representación sindical por parte de CCOO, y que este mismo dato pero a nivel de Sevilla, puede ser de unos 15.000». Según la coordinadora, a los comerciantes se les imposibilita el acceso a una bonificación si tienen más de un vehículo, «algo usual dada la necesidad de reparto y carga de productos», y se «restringe» el acceso a aquellos empadronados fuera del término municipal, «los que mayor dificultad para el transporte público tienen y deja sin desarrollar el criterio de renta económica o circunstancias familiares». «Es una chapuza hecha a conciencia», remataba la coordinadora. La verdad sobre las tarifas Victoriano Suárez, portavoz de ATTAC, explica: «La ordenanza fiscal para este año establecía cuatro categorías de calle: muy alta rotación, alta rotación, media y baja. Por resolución del teniente de alcalde, se igualaron las tarifas de la alta y la media. Lo que hace el proyecto de ordenanzas apra 2015 es intentar  dar forma legal a esa resolución. Pero sube la tarifa, porque en la de baja rotación lo mínimo es una hora por 65 céntimos, mientras que la alta y la media es de 0,45 por un mínimo de media hora. Si vas por un rato nada más, tienes que pagar la mínima. Y esa mínima es más cara en la baja». Desde el equipo del alcalde se recordaba ayer tarde a El Correo que «las tarifas para las zonas de estacionamiento regulado se congelan para 2015 sin aumentar siquiera el IPC, es decir, mantienen el precio y no suben. Solo hay un único caso de subida, el de la tarifa especial para residentes, trabajadores y comerciantes, ya que en ella se aúnan la media y la baja rotación, cuyo importe pasa a ser una media entre ambas. De este modo, en la baja rotación se pagará algo más», y en general, al igualar los importes de la media y la baja «introducimos una fuerte rebaja en el precio». Sobre los que ahora protestan, se afirma que «no es correcto hablar de plataformas o coordinadoras de vecinos, puesto que las integran sindicatos y algunos ciudadanos, pero es necesario recordar que la zona azul se aprobó por mayoría en la Junta Municipal de Distrito y ha recabado numerosos apoyos vecinales».

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