Toros

Manuel Escribano evoluciona bien y pasará a planta

El torero se recupera satisfactoriamente aunque sigue preocupando la circulación de la pierna herida.

el 10 sep 2013 / 14:12 h.

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El diestro sevillano ya ha pasado lo peor. Los médicos permanecen aún alerta por si aparece algún problema vascular pero Manuel Escribano está haciendo gala de una sorprendente fortaleza física que le está permitiendo adelantar los plazos de recuperación del gravísimo percance sufrido el pasado sábado en la plaza de la localidad avulense de Sotillo de la Adrada. El torero pasará a la planta de la unidad cardiovascular del hospital Rey Juan Carlos de Móstoles después de que los médicos hayan podido comprobar que la circulación de retorno de la sangre es correcta –no se han presentado trombos- y haberse verificado el buen funcionamiento de los órganos vitales tras el shock hipovolémico que produjo la intensa hemorragia acumulada en su vientre al romperse la arteria. Escribano fue incorporado y sentado en una silla para verificar que el comportamiento de los vasos era el correcto aunque, tal y como advierten los allegados a la familia, “ese riego sanguíneo en las piernas es lo único que ahora preocupa a los doctores que lo atienden, por lo que han decidido que empezarán a levantarlo”. Los familiares también han señalado lque os problemas intestinales derivados de la operación han desaparecido. Aunque Manolo Campuzano, uno de los hombres de confianza del matador de Gerena, no quiere dar aún por concluida la temporada española, en la familia del torero prefieren ser más cautos. “Está abierto en canal y nos preocupa más como sale de ésta y que tal se recupera; es muy pronto para decir si reaparecer en España”, han explicado sus allegados. El matador de Gerena fue alcanzado por un toro de al intentar colocar un par de banderillas al quiebro, pasando por los adentros. El animal le estampó literalmente contra las tablas de un burladero aunque no logró penetrar con el pitón en el muslo del torero, que fue atendido en la enfermería de la plaza de un simple varetazo. A pesar de todo, y ante los fuertes dolores y mareos que presentaba los médicos aconsejaron su traslado al centro sanitario de Móstoles para un estudio más detenido en previsión de un hipotético traumatismo craneoencefálico. Fue en el traslado en la UVI móvil cuando comenzó a perder la consciencia entrando en un estado prácticamente “agónico”, según detallaron algunos de los allegados que le acompañaban. El equipo médico del hospital de Móstoles pudo certificar la rotura de la arteria ilíaca y un enorme coágulo de sangre de más de tres litros que fue drenado en una intervención de casi tres horas en la que se logró suturar la arteria seccionada y restablecer las constantes vitales del herido. El equipo médico aseguró que el percance pudo ser fatal.  

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