Jóvenes al día

Maqueados para ver pasar Triana

Miguel Ángel Márquez y su equipo colaboran cada año en los días previos a la salida de la filial del Rocío de Triana para que los internos de esta residencia puedan lucir radiantes ante el paso del Simpecado.

el 06 jun 2014 / 08:00 h.

TrianaMiguel Ángel Márquez, peluquero de profesión, es ya un viejo conocido en la hermandad del Rocío de Triana. Se define a sí mismo como un miembro activo de esta congregación y se siente muy feliz de poder ayudar de la forma en que mejor sabe hacerlo: poniendo guapos –aún más si cabe– a los internos de la residencia de adultos Rocío de Triana. Como cada año, en los días previos a la salida de la filial, Miguel Ángel y otros miembros de su equipo de trabajo se arman con sus utensilios de peluquería y comienzan a cortar el pelo de los residentes. «Para ellos es muy importante tener un buen aspecto para cuando la carreta con el Simpecado pase por delante de la que es su casa, la residencia», asegura el peluquero. No sólo acuden los días previos al paso de la hermandad por el centro residencial, lo hacen también el resto del año. Aunque como él bien dice, «esta vez es más especial que el resto, se nota que para ellos es muy importante ser testigos y partícipes del paso de la hermandad». Todo comienza con el Proyecto Rebeca, que evoluciona a Fundación Nuestra Señora del Rocío de Triana hacia el 2005, resultado de la obra social de la hermandad. En la actualidad disponen de una residencia de adultos con capacidad para 30 personas y un centro ocupacional para 44 participantes. Se trata de un proyecto de carácter asistencial dirigido a personas con dificultades para ser autónomas como es el caso de personas adultas con discapacidad intelectual. En palabras de su directora, Vicen Pons, «se da una atención prioritaria a aquellas personas que carecen de recursos económicos, son nuestra prioridad». Ambos centros se encuentran ubicados en Castilleja de la Cuesta, en unos terrenos que cedió el alcalde de la localidad años atrás para su construcción. Queda de manifiesto la gran apuesta y el compromiso que para los hermanos de esta congregación representa la labor social y el compromiso personal de cada uno de ellos con los más necesitados. Miguel Ángel es un claro ejemplo de esto, compagina su labor como miembro de esta filial, con su iniciativa de ayudar a personas en una situación desfavorable que saben que lo agradecen de una forma muy especial: con cariño y amor. «Cuando los veo felices y radiantes con su nueva imagen me aporta una satisfacción interior indescriptible», expone. A pesar de la importante labor que realiza, comenta que para él es insignificante : «Es mucho más el sentido del agradecimiento que ellos demuestran que el trabajo que a nosotros nos supone». Para el paso de la hermandad los trabajadores y voluntarios de fundación caracterizarán a sus internas con trajes de flamenca y lucirán sus peinados realizados por Miguel Ángel y su equipo. «Cada año lo viven con más ilusión y eso es algo muy positivo», aseguran muy satisfechos.

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