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Marcha atrás tras topar con la cruda realidad

el 25 jun 2012 / 20:45 h.

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Hasta el propio delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, admitió tras la aprobación de los presupuestos que los plazos para el proyecto de la Gavidia eran "ajustados". En diciembre del pasado año, ya se veía venir que el Consistorio iba a tener difícil vender la Gavidia en 2012. La oposición denunció que los presupuestos eran "irreales" porque se basaban en inversiones que dependían de una enajenación muy complicada, sobre todo porque requiere un cambio en el PGOU cuestionado, no sólo por PSOE e IU, sino por los expertos y también por la Junta (gobernados ahora por ambos), que tendría que dar su visto bueno para que la antigua comisaría pase de suelo público  a gran superficie comercial. Tenga o no tenga el Ayuntamiento un interesado en abrir allí un centro comercial -con una inversión de 18 o 20 millones de euros-, el proyecto era y es complicado. Sin embargo, el PP estipuló en sus presupuestos para 2012 que con los 13 millones de la venta de la Gavida arreglaría los colegios, haría obras en las calles de los distritos en peor estado, mantendría y conservaría los parques y jardines... Actuaciones, por otro lado, prioritarias para la ciudad y sus ciudadanos, como ahora reconocen los miembros del Gobierno local, que no tenían garantizado el dinero.

Así que ahora el ejecutivo de Zoido da marcha atrás, reconoce que la oposición tenía razón y empieza a "reorganizar" sus cuentas para que esas obras "prioritarias" se puedan ejecutar ya. Y no cuando se venda, si se vende, la Gavidia. Además, hay que reseñar el momento y la forma de anunciar estos cambios presupuestarios: tres días después del debate sobre el Estado de la Ciudad y tras una junta de gobierno extraordinaria. Bien parece que Zoido no quedó satisfecho con las propuestas que lanzó en el debate, poco novedosas y sin detallar, y, sobre todo, alejadas del objetivo de la creación de empleo. Ya la oposición se pregunta por qué Zoido no anunció estos cambios en las cuentas durante el debate.

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