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Mariluz Molina, vendedora del año

“Con un 1,50 euros te ahorras una hora de psicólogo”, dice la vendedora en Rochelambert.

el 02 ene 2015 / 15:10 h.

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mari-luz-molina Mari Luz Molina, 57 años, vendedora en el barrio de Rochelambert ha recibido el reconocimiento de la ONCE como vendedora del año 2014 en el ámbito de la Delegación Territorial de la ONCE en Andalucía y participará este mes de enero en el homenaje que recibirá junto al resto de vendedores del año, en un acto que presidirá en Madrid el presidente de la ONCE, Miguel Carballeda. Mari Luz comenzó como vendedora en 2006 en la plaza de El Salvador esquina con Sagasta en pleno corazón de Sevilla y ahora vende en su kiosco ubicado en la calle Puerto del Escudo 3, en Rochelambert. Asegura que la clave del éxito radica en “saber conversar, porque la gente necesita hoy más que nunca ser escuchada”, dice. Se define como una persona alegre, sociable y familiar y reconoce que le encanta vender cupones y ponerse cada día frente al público. Molina admite que a la mayoría le mueve el premio “por la necesidad que hay” aunque añade que cada vez más hay personas que piensan en la labor social que hay detrás de la ONCE. Ahora, con la crisis, la vendedora sostiene que la relación con los clientes ha cambiado. “Yo siempre digo que con 1,50 euros una persona se ahorra una hora de psicólogo. Los vecinos – y esto lo digo convencida – necesitan charlar, comunicarse y ser escuchadas. Muchas vienen a mí sólo para contarme sus problemas. Es increíble cuánto puede ayudar a una persona la acción de escuchar y darle un humilde consejo”. Para la ONCE solo tiene palabras de gratitud y reconocimiento. “A mi la ONCE me ha dado la vida, un trabajo con el que me siento realizada y mantengo a mi familia –asegura-. La ONCE me brindó la oportunidad que necesitaba, con un sueldo digno, para sentirme realizada sin que mi discapacidad (secuela de poleo) se convirtiera en un obstáculo en mi desempeño profesional”. Ya ha dado el premio mayor en dos ocasiones aunque reconoce que le hace más feliz darlo que recibirlo. “A mí ya me tocó el Cuponazo cuando entré en la ONCE”, afirma. A su juicio la clave del éxito de las ventas es “armarse de paciencia, ser cariñoso, buen conversador; tener buen humor y retentiva para acordarte del nombre de tus clientes. El negativismo es incompatible con las ventas”, subraya. Su número de la suerte, el 77. Su ilusión, disfrutar de sus nietos y su familia. Su sueño, conocer las montañas de Gales y el deseo para este 2015, paz y trabajo para todos.

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