Cultura

Marionetas delirantes en el Teatro Central

Las compañías Hotel Modern y The Old Trout Puppet estrenan sus obras en España este fin de semana

el 20 may 2010 / 19:18 h.

Los miembros de Hotel Modern posan delante de su montaje.

Trescientas gambas disecadas y 53 decorados en miniatura representan la vida en la tierra. Los crustáceos aman, sufren, bailan en fiestas rave, asisten a entierros... y a bodas. Eso por un lado. Por otro, escenas fúnebres –las mejores y más famosas muertes en la historia del teatro de títeres– representadas consecutivamente, sin contextualizar, sin saber si el que muere es el héroe o el villano.

Ésta es la ración doble de delirio escénico –o de “regeneración del maltratado género de la marioneta”, según defendió ayer Manuel Llanes, director artístico del Teatro Central– que propone el escenario de la Cartuja para esta fin de semana.

Como adelantó Llanes, se trata de una propuesta doble de marionetas, en sus dos escenarios –el principal y la Sala B–, a cargo de la compañía holandesa Hotel Modern, vieja conocida ya de los espectadores del Central; y la canadiense The Old Trout Puppet.

La primera de ellas presenta –en la sala A hoy y mañana a las 21.00 horas– Cuentos de gambas, donde los miembros de Hotel Modern repiten su malabarista teatro de objetos. A saber: en sus diminutos escenarios, tres actores-manipuladores reúnen sobre mesas, convertidas en auténticos platós cinematográficos objetos, que manipulan para crear escenas, usando una cámara de vídeo que lo graba todo. Las escenas se transforman en películas proyectadas sobre una pantalla al fondo del escenario en el que tiene lugar la representación, con los actores desplazándose ágilmente de mesa en mesa.

En este caso, los objetos son gambas que representan a la humanidad: “Las gambas son muy fotogénicas, tienen unos ojos expresivos y un tupé muy mono. Despiertan la curiosidad. Sirven tanto para hacer de figura humana como de marioneta”, explica Arlène Hoornweg, miembro del grupo. El espectáculo se completa con la música en directo de Arthur Sauer, quien “interpreta sobre la marcha la banda sonora de la película que se está proyectando al fondo del escenario”.

Respecto a la propuesta de la canadiense Old Trout Puppet –mañana y el domingo a las 20.00 horas en la Sala B–, el asunto es aún más retorcido. Asegura Judd Palmer, miembro de la compañía, que tras representar en una ocasión la versión original de Pinocho –la del italiano Carlo Collodi–, en la que el niño de madera mata a Pepito Grillo en el segundo acto, descubrieron “que nada antes ni después de esta escena despertó tanto el interés del espectador”.

Así que “¿para qué crear una dramaturgia completa si el público sólo está esperando ese momento?”, se preguntó ayer el actor, de tal modo que la compañía resolvió el interrogrante con esta obra, Famosas escenas fúnebres de títeres, en la que en un ejercicio divertido y macabro reproducen estos sucesos fatales de una manera desordenada y descontextualizada, intentando “desconcertar” al espectador en todo momento.

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