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Marruecos amenaza con romper la cooperación con España por el caso Haidar

Pese a que el Gobierno sigue destacando las buenas relaciones entre Rabat y Madrid, la huelga de hambre de la activista está pasando factura a la diplomacia bilateral.

el 07 dic 2009 / 20:24 h.

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Un grupo de partidarios de Haidar fueron expulsados del Congreso por mostrar pancartas.

El caso de la activista saharaui Aminatu Haidar empieza a pasar factura a las relaciones entre España y Marruecos. Ayer, el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Taieb Fassi Fihri, acusó a Haidar de ser la causante de su situación y de no ser una defensora de los Derechos Humanos, sino un miembro del Frente Polisario. Además, Rabat lanzó una amenaza velada al preguntar a España con qué Marruecos quiere construir el futuro, si con el que coopera en materia de inmigración y para combatir la inseguridad o con el que "no quiere ni Magreb ni Europa".

Fassi Fihri, quien recordó que Marruecos "nunca" llegó a un acuerdo con España el pasado viernes para que Haidar regresara a El Aaiún, fue más allá en la advertencia y se preguntó "hasta dónde se irá en infectar la relación hispano-marroquí". "Hace años que se construye pacientemente esta relación en el sentido del interés recíproco y hemos hecho mucho. Es a esta España a la que me dirijo", agregó el ministro en declaraciones a la prensa en Bruselas.

El ministro marroquí recordó que el camino hasta la cooperación entre los dos países ha sido largo. "Cuando hay inmigración es con nosotros con quien habla [España], no con nadie más" dijo.

Asimismo, reprochó a Haidar usar el pasaporte marroquí "como un trapo". "Un pasaporte en Marruecos tiene un símbolo y no se puede usar como un trapo, como algo para acceder a un territorio con un plan político", señaló, tras insistir en que Aminatu Haidar "recibe instrucciones de sus socios" y que son ellos "los responsables de la región, de la estabilidad de la región y de la solución del conflicto saharaui".

Pese a estas palabras, desde el Gobierno español mantienen la misma tesis: Que las relaciones hispano-marroquíes no van a sufrir debido al caso Haidar. El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, insistió en esa teoría ayer y explicó que siguen las gestiones diplomáticas para resolver la situación de la activista saharaui. Aseguró, asimismo, que las relaciones con Marruecos siguen siendo "sólidas" y que no ha habido "ningún malentendido". Según el ministro, España trabaja "con todos los actores principales que puedan tener influencia y, por tanto, un impacto para resolver este caso".

En esta coyuntura, la Unión Europea (UE) pidió también ayer una solución política o humanitaria al caso, aunque reconoció que se trata de un asunto "bilateral" entre España y Marruecos.

Tanto el Ejecutivo como el PSOE trabajan ya en este sentido, de forma que ayer los socialistas decidieron presentar a los demás partidos políticos una proposición no de ley para, desde el consenso, pedir a la activista saharaui Aminatu Haidar que continúe su lucha por otros medios diferentes a la huelga de hambre. Pero el documento también instará al Reino de Marruecos a que asuma sus responsabilidades y se involucre en un "problema" que también es "humanitario". La diplomacia es clave en la estrategia del grupo socialista, por lo que necesita el apoyo de los grupos en cualquier medida de presión a Rabat.

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