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¡Más azúcar!

Lleno absoluto en las demostraciones de Sevilla Dulce y auténticas barreras humanas que hay que superar para acceder a llos expositores en el Palacio de Congresos

el 28 sep 2013 / 22:39 h.

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dulceLa feria de la repostería creativa Sevilla Dulce estalla este fin de semanas sus costuras en Fibes, donde el par de pasillos que se le han dedicado se han quedado chicos para tanto visitante. Colas para poder preguntar en los expositores y, sobre todo, el salón lleno a rebosar para las demostraciones gratuitas fueron la tónica general del viernes y de ayer, cuando el público siguió desde los pasillos, a través de televisores, las lecciones para elaborar dulces y adornos; gran éxito tuvo la que mostró cómo preparar con fondant un minion, el dibujito animado amarillo de última generación. La feria acaba a las 19.30 horas de hoy domingo. Tampoco dan abasto los stands, a los que los cocinillas aficionados no dejan de asaetear a preguntas: “¿Y esto para qué se usa?”, “¿Cómo puedo pegar el fondant a la galleta?”, “¿Este lápiz comestible... es seguro para los niños? ¿Aunque se pinte mucho?”, “¿Cortadores de galletas de calabazas de Halloween tienes?”, y así todo el día. Aunque también hay negocio: “Se vende bastante, sobre todo cosas para Halloween, desmoldeantes y rodillos texturizados... lo más nuevo. Hay que estar al día porque todo el mundo pregunta por lo que acaba de salir”, asegura Rocío Olivares, de Decoración Pérez y Olivares, tienda de repostería tradicional de Alcalá de Guadaíra que se embarcó en productos más creativos hace “dos o tres años, de las primeras en Sevilla”. No se arrepienten: “Vimos que sería un boom y lo ha sido”. dulce2El extremo contrario es el de Dulce Marie, que aún está esperando su licencia de apertura pero ya recibe pedidos para dentro de unos meses, “porque las bodas se encargan con mucha antelación”, explica María Segura. Los pasteles de varios pisos son lo más reclamado para las bodas, y para bautizos y comuniones cada vez le piden más mesas dulces con galletas pintadas de dorado o plateado o decoradas con flores o filigranas a mano, ante las que el público de la feria se para a mirar: “¿Todo lo que lleva se come?”.

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