Más de 100 implicados en el hurto masivo de aceitunas que eran distribuidas desde Pedrera

Suministraban a una almazara cuyos responsables están detenidos.

el 25 nov 2010 / 10:45 h.

Un agente con parte de la maquinaria precintada en la almazara.

Más de 100 personas estarían implicadas en el hurto de aceitunas que luego vendían a una almazara de Pedrera, hechos por los que además fueron detenidos dos trabajadores y el dueño de la misma, pues supuestamente compraron hasta 70.000 kilos conociendo que habían sido robadas. Se trata de J.C.P., de 25 años; G.F.A., de 54; y A.M.G., de la misma edad y responsable de la empresa, todos de Pedrera y detenidos por un supuesto delito de receptación.

La Guardia Civil informó ayer de que la mayoría de los implicados son de nacionalidad rumana. Son personas que fueron sorprendidas en la comarca de la Sierra Sur con aceitunas que habían sido hurtadas en las provincias de Córdoba y Sevilla, todo ello dentro de una operación que comenzó hace dos años pero que culminó en las dos últimas semanas, según las mismas fuentes.

La Guardia Civil, dentro de los servicios desplegados con motivo del inicio de la campaña olivarera en la comarca, montó un dispositivo para localizar no sólo a las personas que sustraen aceitunas, sino a quienes se pueden estar enriqueciendo comprando esta mercancía y comercializando el producto final, obteniendo de esta manera pingües beneficios a costa de otros.

En el marco de estas intervenciones la Guardia Civil detuvo en Pedrera a personas procedentes de Rumanía que llevaban turismos o furgonetas cargados de aceitunas que procedían de robos e incluso se llegó a intervenir un camión con 20.000 kilos muy cerca de un conocido lugar de compraventa. La intervención –en el interior del establecimiento de compraventa– de una furgoneta repleta de aceitunas supuestamente hurtadas hizo reafirmar las sospechas de los agentes sobre el citado negocio, logrando, tras entrevistarse con víctimas y posibles testigos, identificar a las personas que podían estar implicadas. La Guardia Civil llegó a acreditar que la compra de olivas por este método era continuada y masiva e incluso se realizaba de madrugada para evitar a los agentes. Dados los hechos, se realizó una inspección y, a fin de evitar la comisión de nuevos delitos y la manipulación de pruebas, se precintaron las tolvas, cintas transportadoras, el acceso a los almacenes y las oficinas y la báscula de la almazara.

PELIGRO.  Junto con el interés por salvaguardar la propiedad privada de los agricultores, la Guardia Civil “pretende velar por la salud de los ciudadanos, destinatarios finales de los frutos introducidos en el mercado de forma irregular”. Y es que “parte de esta aceituna hurtada puede ser tóxica para las personas por haber sido tratada con productos que exigen una espera de varios días para poder realizar la recolección”, según apuntaron desde el cuerpo en un comunicado remitido ayer.

Por todo ello, se refuerzan los servicios encaminados a dar protección a las fincas de olivares de la comarca, y por otro lado, los guardias civiles van recogiendo y analizando la información obtenida en las numerosas intervenciones que por hurto de aceitunas se llevan a cabo a lo largo de este territorio.

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