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Más que mil palabras

El Palacio de Exposiciones es un hervidero de rumores y por vez primera en un congreso socialista se 'paga' más por la lista de quiénes se quedarán en el Gobierno andaluz que de quienes entrarán en la próxima dirección.

el 12 mar 2010 / 17:01 h.

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El discurso de Manuel Chaves tenía casi 5.700 palabras pero dicen que una imagen vale más que todos esos vocablos hilados y la fotografía que esperaban los reporteros gráficos, la de Griñán y Chaves fundidos en un emocionado abrazo, no se ha producido aún pese a que quien fue dirigente del PSOE andaluz los últimos 16 años ya se ha despedido. y Griñán, al publicarse esta crónica, estaba tomando la palabra. El medio millar de militantes socialistas y los casi dos mil invitados que hoy abarrotan el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla no pierden puntada de los gestos y los pasillos son un hervidero de rumores.

Lo más curioso es que por primera vez en un congreso socialista la vista está más puesta casi en lo que va a pasar en el Gobierno andaluz o en la alcaldía de Sevilla que en la composición pura y dura de la ejecutiva socialista.

Griñán lleva días defendiendo que ese complicado sistema de cuotas territoriales para repartir el poder en el partido que instauró su predecesor no va a ser su modelo pero los socialistas advierten de que no contentar a todas las provincias con su representación en la dirección orgánica sería, dicen literalmente, "un suicidio". La clave ha sido que Griñán haya situado a Rosa Torres, consejera de Cultura, en la cúspide del PSOE andaluz como presidenta del partido, lo que muchos dan por hecho que significa su salida inmediata del Gobierno. Entre los militantes y cargos socialistas se sostiene que había dos corrientes de opinión, aquella que apostaba por retrasar a junio o julio la crisis del Gobierno andaluz y quienes presionan para que sea inminente. Ahora la corriente ganadora es que la crisis será más pronto que tarde.

Griñán, presidente de la Junta y el único que tiene potestad para decidir los cambios, aún no se ha pronunciado oficialmente pero todo apunta a que los andaluces conocerán su tercer Gobierno desde las elecciones de 2008 en los próximos días. Un Ejecutivo en el que se reducirán ostensiblemente las consejerías, lo que conllevaría la reducción automática de un buen puñado de delegaciones provinciales y por lo tanto las direcciones del PSOE en cada una de las ocho provincias deberán asumir que muchos de sus militantes destacados, situados en sillones de la Junta, perderán su cargo. Por eso sostiene quienes conocen el partido por dentro que Griñán debe hilar muy fino en la composición de la ejecutiva regional y del Gobierno. Las quinielas dicen ahora mismo de todo y los nombres bailan entre las secretarias de área del PSOE andaluz y las consejerías de la Junta.

El más aclamado sigue siendo sin duda Felipe González y los nostálgicos defienden que el verbo de Escuredo y Borbolla --a quien su mujer le llamó al móvil justo en el arranque de su intervención-- debería dejarse oir más en el partido. Ambos por la mañana dejaron frases sonoras y políticamente incorrectas que gustaron y mucho a los militantes. Desde la ejecutiva federal Leire Pajín hizo su personal homenaje a a Chaves y a Griñán, a quien llamó "maestro".

Aunque la clave del wifi para acceder a la red en el congreso es Pepe Griñán, los nombres propios en los pasillos de Fibes son otros muchos. Chaves fue el protagonista de la mañana con su dicurso emocionado en el que no pudo contener las lágrimas. Entorno a él y a su gestión de los últimos 16 años hubo unanimidad y su figura fue ensalzada por todos los oradores.

Y había más nombres al alza. Juan Espadas, posible candidato a la alcaldía de Sevilla, sorteaba como podía a los periodistas y la consejera de Salud, María Jesús Montero, que también sonó en las quinielas respiraba aliviada. Los socialistas de Málaga brindaban por la elección de Torres y Gaspar Zarrías, actual presidente del PSOE de Jaén, pasea por el Palacio de Congresos con los botines que, en un guiño, le regalaron los periodistas andaluces cuando se marchó a Madrid ya que el veterano socialista siempre alardeaba de que en los cónclaves había que ir con pies ágiles para colocarse en un buen sitio. 

De fondo el mensaje que suena en el congreso casi tanto como la sintonía socialista es ese de que el PSOE andaluz es "un partido ganador", lo que muestra a una organización conjurada para darle la vuelta a las encuestas, por primera vez en 30 años a la contra de los socialistas en Andalucía. Y la otra palabra mágica es unidad, en una llamada constante a que nadie se distraiga en rencillas internas. La lista de la nueva ejecutiva del PSOE andaluz dicen que no tardará aunque la tradición es que llegue ya pasada la madrugada y tras muchos tiras y aflojas de las direcciones provinciales. La mayoría de los actuales dirigentes han dejado claro que no se esperan sorpresas y que nadie tensará la cuerda más allá de lo necesario aunque eso nunca se sabe. Y el aviso más repetido es aquel que dice que el congreso será fácil y que lo verdaderamente importante es la digestión. Es decir lo que ocurra de ahora en adelante. Y Griñán ya será "el único capitán", como dijo Pajín, el que tiene el timón de todo, el Gobierno y el partido. Ahora, avisan los veteranos del PSOE, "ya no tiene excusas".

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