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Jóvenes al día

Mascotas: del cariño a la estacada

La crisis económica ha incrementado los casos de abandonos de mascotas en nuestro país. Junto a la llegada del verano y las vacaciones, esto ha hecho que las protectoras estén desbordas y miles de animales no puedan ser correctamente atendidos

el 27 jun 2014 / 09:50 h.

Cada tres minutos se abandona un animal de compañía en España, uno de los países con la cifra más alta en el ámbito europeo, según un estudio de la Fundación Affinity. Más de 300.000 mascotas son desahuciadas de sus hogares cada año. La crisis económica ha aumentado de manera preocupante la cifra de estos abandonos. Nura Salti (derecha) voluntaria de Arca Sevilla junto a Mamen Gallardo (izquierda) presidenta de la asociación posan con algunos de los perros que buscan ser adoptados por una familia. / Foto: José Luis Montero. Nura Salti (derecha) voluntaria de Arca Sevilla junto a Mamen Gallardo (izquierda) presidenta de la asociación posan con algunos de los perros que buscan ser adoptados por una familia. / Foto: José Luis Montero. Las protectoras de animales se encuentran desbordadas ante esta realidad y con la llegada de las vacaciones de verano la situación empeora. Su financiación ha disminuido a causa de que el número de socios y sus aportaciones han caído en los últimos años. Por esto, recomiendan responsabilidad y prudencia antes de abandonar a las mascotas y recuerdan que existen alternativas como residencias caninas, familiares, amigos o casas de acogida donde poder dejarlos durante el periodo de vacaciones. PROTECTORA. Nura Salti es voluntaria de Arca Sevilla, una protectora de animales que se ubica en Dos Hermanas. Esta asociación no tiene refugio propio, por esto sus animales se encuentran en una residencia canina de una persona particular. Ésta cede parte de sus jaulas para los animales de la protectora, que no cuenta con ningún tipo de ayuda o subvención gubernamental, y se mantiene gracias a las aportaciones de los socios y las donaciones puntuales de particulares. En Arca Sevilla se persigue atender al mayor número de animales posible así como crear conciencia a través de su labor y otras actividades como charlas de concienciación o jornadas de adopción. Entre los animales acogidos en la residencia podemos encontrar perros y gatos de todas las característicasy tipos: cachorros, adultos, perros en proceso de recuperación y tratamiento, perros de tamaño mini, mastines, de raza, mestizos y un variado etcétera. En cuanto al protocolo de actuación, Nura comenta que los avisos de animales abandonados les llegan principalmente por llamadas al móvil de la protectora, vía mail y a través de los voluntarios y conocidos: «Intentamos atender casos graves como cachorros, madres gestantes, atropellos, animales enfermos o viejitos, que lo tendrían muy difícil para sobrevivir en la calle». Debido a la prioridad y urgencia de los casos que atienden, los animales llegan en un gran porcentaje en mal estado, en ocasiones siendo necesarias intervenciones quirúrgicas, atenciones veterinarias de urgencia o tratamientos. También realizan una importante labor en el rescate de cachorros lactantes, de días de vida, que llegan muy débiles. El equipo que forma parte de Arca Sevilla es voluntario y altruista. «A todos nos une el amor por los animales y la lucha por su bienestar y derechos», asegura. Dentro del trabajo que desarrollan hay muchas tareas diferentes y sobre todo, mucho tiempo de dedicación. «Hay turnos en la residencia para atender a los animales, tramitar adopciones y casas de acogidas, traslados al veterinario, para la gestión y administración además de atender los avisos», detalla. «Esta dedicación a veces no entiende de horarios», dice. La época más trágica para los animales en cuanto a abandonos, es el verano, aunque el flujo de entrada de animales es bastante alarmante durante todo el año, debido a las camadas indeseadas o los descartes de la caza. Nora destaca la importancia de la esterilización como único método de prevención de abandono. «Actualmente, ante la crisis, el volumen de animales abandonados ha sufrido un aumento, por lo que también las mascotas sufren sus consecuencias», asegura. La protectora Arca Sevilla tiene capacidad aproximada para 70 perros y 50 gatos. «No podemos atender más animales una vez superada nuestra capacidad por desgracia, a no ser que encontremos una casa de acogida para el animal», plantea. Una de las primeras cosas que hacen cuando recogen un animal es pasar el lector de chip. En caso de tenerlo, se ponen en contacto con el titular del animal, para su devolución. «A veces los perros pueden que sean perdidos y no abandonados, aunque la inmensa mayoría de los animales que nos llegan no tienen chip», revela entristecida. La difusión de la adopción de sus animales se realiza básicamente a través de la web, su página de Facebook y distintas webs de difusión de animales en adopción. También cuentan con la colaboración de asociaciones en otros países, que difunden y colaboran en la gestión de las adopciones en sus fronteras. La sociedad poco a poco va tomando conciencia de la inconveniencia de comprar mascotas y se decanta por la adopción de un animal necesitado. «La adopción conlleva salvar la vida de dos animales: el que se adopta y el que podrá ser rescatado en su lugar», aclara. Las adopciones que se dan en mayor número son de cachorros, los adultos tienen muy difícil la adopción, sobre todo en nuestro país: «La gente desconoce las ventajas que tiene un animal adulto y existen estereotipos negativos creados en torno a ellos». Durante el proceso de adopción, orientan y asesoran a la familia interesada en los animales que encajarían en las características que buscan en una mascota, para así conseguir la «idoneidad» mascota-familia. La familia cuenta con el apoyo de Arca Sevilla tanto durante el proceso como después de la adopción. Ningún animal ha nacido para vivir en una jaula con una libertad limitada y con cariños dosificados. «Puede que en la protectora sean más felices que en la calle sin protección, sin seguridad, sin cobijo y sin alimento, aunque su verdadera felicidad se encuentra sintiéndose parte de una familia. Nosotros luchamos por darles la felicidad que no conocieron o para devolverles la que un día les fue arrebatada», dice. ADOPTANTES. Pilar Rodríguez y Olof, su pareja, decidieron adoptar un cachorro hace unos meses. Ambos comparten mucho amor y admiración hacia la naturaleza y los animales: «Dentro de nuestras familias hemos vivido y experimentado el efecto positivo que se puede tener hacia los animales». Cuando comenzaron a vivir juntos decidieron que era el momento para ello. «Hay muchas mascotas que nunca tendrán la oportunidad de tener una familia e incluso son maltratados, por eso decidimos adoptar». Pilar y Olof cuentan cómo fue el proceso para adoptar a su perrita Emma: «La protectora quería conocernos y saber nuestras circunstancias para saber si podíamos asegurar al animal unas buenas condiciones de vida». También rellenaron un cuestionario y firmaron un contrato de adopción del que destacan la obligación de esterilización, además de una aportación para las vacunas ya que la protectora cubre las cuatro primeras y su pasaporte. En cuanto a por qué prefirieron adoptarlo a comprarlo, aseguran no querer contribuir al negocio de animales. También fue muy importante conocer la grave situación que existe en España con los perros callejeros y las camadas indeseadas. Desde que Emma forma parte de sus vidas, tienen más responsabilidad, aunque siguen haciendo las mismas cosas. Su cachorra les aporta muchísimo: compañía, cariño, diversión, felicidad... Además destacan que han conocido a muchas personas que como ellos sacan a pasear a sus perros. «Es increíble el amor que nos da, despertándonos cada mañana con una alegría». Emma fue abandonada en un polígono, ese mismo día unos trabajadores llamaron a la protectora. «No pasó más de una noche sola y estaba totalmente sana», exponen. Hasta decidirse a adoptar a Emma, fueron una casa de acogida durante cinco meses –consiste en acoger a cachorros de forma temporal, mientras les encuentran un hogar–. «Acogiendo perros empezamos a conocer nuestras preferencias de tamaño, físico y carácter. Fue la protectora, quien conociendo nuestras preferencias, nos llamó diciendo que tenían un perro que encajaba muy bien con nosotros». En poco tiempo tuvieron en casa al tercer miembro de la familia. La responsabilidad del dueño de un animal va más lejos de darle de comer y beber: «Para que un perro, por ejemplo, esté feliz necesita normas además de saber lo que se espera de él. Ser responsable significa educar a tu perro, dedicarle tiempo y conocerle», sentencian. ANIMALISTAS. La importancia del trabajo de personas comprometidas con la causa animalista es fundamental. Elena Gamito, auxiliar de farmacia y vecina de la localidad sevillana de Estepa, es una de ellas. A pesar de no disponer de casi tiempo ni espacio para atender a más animales, plantea que cuando encuentra a algún animal abandonado lo tiene en casa unos días hasta que puede buscarle una familia o casa de acogida. Para su labor se ayuda de Facebook y grupos de Whatssap como Buscadoras de huellas, en los que va difundiendo los casos y va recibiendo ayuda de otras personas comprometidas. Elena también colabora con las protectoras Aprenda-Écija y Pepi’s de Pedrera. En estos refugios acogen animales encontrados en estado de abandono, especialmente perros, aunque también muchos procedentes de las perreras, donde dice que muchas veces optan por matarlos antes que buscarle hogar. También indica la dificultad para mantener estos refugios, ya que se sustentan con aportaciones de los socios, voluntarios y donaciones. Una labor muy complicada teniendo en cuenta lo costoso e insostenible que puede llegar a resultar. Los refugios están muy saturados y por eso Elena intenta buscar un hogar a estos animales por sus propios medios aunque reconoce que es muy complicado a la vez que triste. Tiene dos perros con ella: su casa está acondicionada para ellos. «Mis perros son los dueños de mi casa, son los que más tiempo pasan en ella». Hace unos días ha tenido un samoyedo acogido en casa hasta que le ha conseguido un hogar. Una familia de Madrid se ha desplazado hasta Estepa para recoger al animal y llevárselo con ellos. «Tiene mucho mérito venir desde Madrid para adoptar a un animal», indica. Confiesa que llegó a comprar un perro hace tiempo, aunque reconoce que hoy en día, siendo consciente del abandono sistemático de animales, entre ellos los perros, dice que no lo volvería a hacer. «Desconocía todo lo que había: hasta que no entras en este mundo no te das cuenta de la cantidad de animales de compañía que hay en la calle». A veces se siente con una impotencia horrible: «Somos muy pocas las personas animalistas que colaboramos en Estepa con el tema del abandono de animales y no tenemos capacidad para hacer más». Apela a la conciencia de las personas y a la administración para mejorar la vida de estos animales: «Una amiga intentó crear una protectora de animales en el pueblo, pero no encontró apoyo del Ayuntamiento». Elena no concibe la vida sin sus animales. Son la prioridad en su vida. Tiene claro que siempre estará rodeada de ellos. «Lo que puede llegar a darte un animal no se sabe hasta que no lo tienes», concluye.

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